Por Jorge L. Trujillo
Jeremías
33
14
"He aquí, vienen días"--declara el SEÑOR-- "en que
cumpliré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la
casa de Judá. 15
"En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David un
Renuevo justo, y El hará juicio y justicia en la tierra. 16
"En aquellos días estará a salvo Judá, y Jerusalén morará
segura, y este es el nombre con
el cual será llamada: el SEÑOR, justicia nuestra." 17
Porque así dice el SEÑOR: "Nunca le faltará a David quien se
siente sobre el trono de la casa de Israel; 18
y a los sacerdotes levitas nunca les faltará quien en presencia mía
ofrezca holocausto, queme ofrendas de cereal y prepare sacrificios todos
los días." 19
Y vino palabra del SEÑOR a Jeremías, diciendo: 20
Así dice el SEÑOR: "Si pudierais romper mi pacto con el día y mi
pacto con la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su
tiempo, 21
entonces también se podría romper mi pacto con mi siervo David, y él
no tendría hijo para reinar sobre su trono con los sacerdotes levitas,
mis ministros. 22
"Como no se puede contar el ejército del cielo, ni se puede medir
la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de mi siervo David
y de los levitas que me sirven."
Este
pasaje de la Escritura es sumamente interesante y profundo. Para
contestar esta pregunta debemos mirar el contexto del pasaje. Aunque
algunos lo consideran como una referencia una todavía futura resurrección
de David el segundo rey de Israel para reinar nuevamente sobre el pueblo
de Israel, o a un reindado milenial después de la Segunda Venida de
Cristo, la mejor interpretación es la que entiende este pasaje como una
referencia a Cristo, el descendiente de David en el tiempo presente de
la iglesia comenzando desde su resurrección y extendiéndose hasta la
eternidad. Cristo es el renuevo justo quien hace juicio y justicia
en la tierra (vs. 15). Cristo brota como renuevo de
David. Esta profecía es dada en otros lugares, por
ejemplo en Isaías 4 se habla del ‘renuevo justo’ en Isaias 53 se
habla del Mesías como el que sube como renuevo delante de Dios.
En Jeremias 23 se habla del renuevo que sube:
Jeremías
23:5
He
aquí, vienen días--declara el SEÑOR-- en que levantaré a David un
Renuevo justo; y El reinará como rey, actuará sabiamente, y
practicará el derecho y la justicia en la tierra.
Esta
profecía se cumplió con la venida de Cristo y el establecimiento del
reino espiritual al que hoy pertenecemos por la fe (Col. 1:13) y
del cual Jesús es Rey.
El
verso 16 en este pasaje es de suma importancia porque se refiere a la
‘justicia’ que recibimos por medio del Mesías. Pablo dice
“justificados pues por la fe tenemos paz con Dios..” (Rom. 5:1).
Dios es el que justifica (Rom. 8). Cristo es nuestra justicia, el
nos reviste de esa justicia que necesitamos para estar ‘seguros’ en
Dios. La seguridad aquí expresada es seguridad espiritual porque
“ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”
(Rom. 8:1). Ciertamente hoy Juda y Jerusalén (ver Hebreos 8-9
donde se habla del pacto presente hecho con Juda e Israel pero que se
cumple en la iglesia). Juda y Jerusalén son referencia a la
iglesia, y los miembros salvados de al iglesia habitan seguros.
Pablo habla de esta seguridad cuando dice “no quiero ser hallado
teniendo mi propia justicia que es por la ley sino la que es de Dios por
medio de Cristo.
En
el verso 17, Cristo es la simiente que nunca faltará sobre el trono de
David porque el reino por los siglos de los siglos (Efesios 3:21; Rev.
11:15)
Los
sacerdotes mencionados en el verso 18 y 21 son todos los cristianos. La
Biblia nos llama a todos los creyentes sacerdotes. Pedro dice que
somos ‘real sacerdocio’ y Juan en el libro de Apocalipsis nos llama
una “reino de sacerdotes’. Sin duda alguna, esto es una
referencia a los cristianos en la presente era de la iglesia. Es
muy interesante que la descendencia de David se incontable (vs. 21) la
misma cosa dicha a Abraham en cuanto a su descendencia que sería como
la arena de la mar y como las estrellas del cielo.
Los
versos 20-21 aseguran que esa profecía se cumpliría infaliblemente.
El pacto permanente con el sol y la luna eran señal de que Dios
cumpliría su promesa. Es decir el hecho de que siempre el sol
alumbra de día y la luna de noche serviría como señal al pueblo de
entonces de que la palabra de Dios conforme a esta profecía de levantar
renuevo a David y sacerdotes levitas que le sirvan por siempre se
cumpliría. Y así ha sido, la profecía se cumplió con la venida
de Cristo (el verdadero Rey David) quien ha sido levantado como Rey y
sentado sobre su trono y de los sacerdotes levitas, los cristianos.
En
su mensaje del día de Pentecostés, Pedro afirmó que esto es así, el
dio testimonio de que el mismo rey David en su tiempo había hablado
proféticamente sobre este evento cuando el Mesías reinaría como rey
sobre Israel.
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Procura pues con diligencia, presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la Palabra de verdad.
I Timoteo 2:15
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"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" ( Efesios 4:11-12)
sábado, 8 de septiembre de 2012
"Deseo que me ampliara Jeremias 33:20-21"
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