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miércoles, 12 de septiembre de 2012

MANDATO A LOS HEREJES

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MANDATO A LOS HEREJES

Por Vincent Cheung

Traducción: Raul Loyola R.

-Como te rogué cuando fui a Macedonia, que permanecieses en Éfeso para que pudieses mandar a ciertos hombres que no enseñen falsas doctrinas ni los mismos se dediquen por más tiempo a los mitos y genealogías  interminables. Estas  controversias promueven más de la obra de Dios –la cual es por la fe. (1 Timoteo 1:3-4)-

Uno de los principales deberes del ministerio cristiano es combatir las falsas doctrinas. Probablemente Pablo tiene algo definido en mente cuando escribe a Timoteo. Es posible que la iglesia esté tratando con un precursor del gnosticismo, o alguna forma de misticismo judío, o una mezcla de los dos. El contexto histórico exacto no es esencial para el entendimiento y aplicación de este pasaje, puesto que Pablo primero establece un principio general, que Timoteo debe detener a los hombres que enseñan “falsas doctrinas”. El no pretende decir que estas particulares falsas doctrinas deben ser detenidas, pero todas las otras ser permitidas. Todas las falsas doctrinas deben ser detenidas.

Un ministro cristiano que no está dispuesto o es incapaz de hacer esto es un pusilánime, e introduce una peligrosa vulnerabilidad para su iglesia. Él podría no estar dispuesto a oponerse a las falsas doctrinas porque no considera las doctrinas como esenciales. Pero ellas son esenciales, puesto que ellas proporcionan definición y guía al considerar cada aspecto de la fe cristiana.

sin la doctrina cristiana no hay fe cristiana, y así no hay conocimiento de dios y de cristo, no hay salvación, ni justificación y santificación, ni adoración a dios, ni comunión con los santos, y ninguna esperanza de vida eterna. -sin doctrinas, no hay nada.- entonces, un ministro podría ser incapaz de oponerse a las falsas doctrinas porque él tiene miedo de enfrentarse a los herejes, o porque le falta el conocimiento y la inteligencia para refutarlas. Cualquiera que sea la razón, esta es una seria deficiencia en un ministro, y ello debería ser tratado con la máxima urgencia.

No debemos permitir que el mundo nos enseñe como tratar con los falsos maestros. algunos ministros tienen más respeto por los estándares de cortesía académica no cristiana que por el señor Jesucristo. si ellos quieren parecer intelectuales y respetables ante el mundo, y educados según el estándar del mundo, entonces ellos no son aptos para ser predicadores del evangelio.

Pablo no le dice a Timoteo que dialogue con los falsos maestros, o que aprenda de su perspectiva, sino que manda detenerlos.

Algunas personas piensan que el mejor modo para manejar las falsas doctrinas es ponerlas para debatir en un foro público, de modo que los cristianos pueden escuchar ambas partes y decidir por ellos mismos. una vez más, este punto de vista proviene del mundo, e impone la democracia y la libertad de expresión sobre la política de la iglesia. la iglesia del dios viviente no es una democracia. Jesucristo es el rey –su opinión es la verdad, y su mandamiento es ley. Nadie tiene el derecho de oponerse a él o expresar puntos de vistas alternativos. Por supuesto que sus ministros pueden debatir las falsas doctrinas, mostrando de que manera estas enseñanzas están erradas, pero ellos no pueden hacer esto incesantemente, y ellos están para hablar con autoridad, mandando a los falsos maestros a cesar en sus herejías.

sábado, 8 de septiembre de 2012

La inspiración de la Escritura.


soplar.jpgSigo traduciendo la Teología Sistemática de Vincent Cheung, en su capítulo sobre la Biblia.

Esta vez es sobre la inspiración de las Escrituras, con un componente que yo nunca había pensado que es el que Dios inspiró a los autores al momento de escribir pero también fue quien guió la vida de todos ellos para que llegasen a ser lo que eran al momento de escribir.
“Dios no encontró las personas correctas para escribir la Escritura; Él hizo a las personas correctas para escribirla” dice, acertadamente, Cheung.


LA INSPIRACIÓN DE LA ESCRITURA
La Biblia es la revelación verbal o proposicional de Dios. Es Dios hablándonos. Es la voz de Dios mismo. La naturaleza misma de la Biblia indica que la comunicación verbal es la mejor manera de transmitir la revelación divina. Ningún otro modo de conocer a Dios es superior al estudio de la Escritura, ninguna otra fuente de información sobre Dios es más precisa, cuidadosa y completa.

El apóstol Pablo dice:

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16-17).

Todas las palabras de la Biblia fueron inspiradas por Dios. Todo lo que podemos llamar Escritura fue inspirado por Dios. Que la Escritura es “soplada por Dios” se refiere a su origen divino. Toda la Escritura procede de Dios; por lo tanto, podemos correctamente llamas a la Biblia como “la palabra de Dios”. Esta es la doctrina de la INSPIRACIÓN DIVINA.

El contenido de la Escritura consiste de todo el Antiguo y Nuevo Testamento, sesenta y seis documentos en total, funcionando como un todo orgánico. El apóstol Pedro da apoyo explícito a los escritos de Pablo, reconociendo su status de Escritura inspirada:

Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición (2 Pedro 3:15-16).

Pedro explica que los hombres que escribieron la Escritura fueron “inspirados por el Espíritu Santo”, para que ninguna parte de ella fuera “traída por voluntad humana” o por la “interpretación privada” del profeta (2 Pedro 1:20-21).

La Biblia es una revelación verbal exacta de Dios, a tal punto que Jesús dijo “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18). Dios ejerció tal control sobre la producción de la Escritura que su contenido, en las mismas letras, es que Él deseaba poner escrito.

Esa elevada opinión de la inspiración escriturística no supone dictado. Dios no dictó su palabra a los profetas y apóstoles como un patrón dicta sus cartas a una secretaria. Al principio, alguien puede tender a pensar que el dictado sería la mas alta forma de inspiración, mas no lo es. Un patrón puede dictar sus palabras a la secretaria, pero él no puede tener control sobre los detalles diarios de su vida – sea en el pasado, presente o futuro – y tiene aun menos poder sobre sus pensamientos.

En contraste, la Biblia enseña que Dios ejerce control total y preciso sobre cada detalle de su creación, a tal punto que hasta los pensamientos de los hombres están bajo su control.

Eso es verdad con respecto a todo individuo, incluyendo los escritores bíblicos. Dios de una u otra forma ordenó, dirigió y controló las vidas y pensamientos de sus instrumentos escogidos que, cuando el tiempo llegó, sus personalidades y sus escenarios eran perfectamente adecuados para escribir aquellas porciones de la Escritura que Dios había designado para ellos:

Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? 12 Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar (Éxodo 4:11-12).

Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: 5 Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones… 9 Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca (Jeremías 1:4-5,9).
Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; 12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo… 15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, 16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre (Gálatas 1:11-12, 15-16).

Entonces, cuando llegó el tiempo de escribir, el Espíritu de Dios supervisó el proceso para que el contenido de la Escritura fuese más allá de la inteligencia natural de los escritores pudiese concebir. El producto fue la revelación verbal de Dios, y ella fue literalmente lo que Él deseaba poner por escrito. Dios no encontró las personas correctas para escribir la Escritura; Él hizo a las personas correctas para escribirla, y entonces, supervisó el proceso de la escritura.

Por lo tanto, la inspiración de la Escritura no se refiere solamente a los tiempos en que el Espíritu Santo ejerció control especial sobre los escritores bíblicos, aunque esto haya acontecido realmente, más la preparación comenzó antes de la creación del mundo. La teoría del dictado, la que la Biblia no enseña, es, en comparación, una opinión inferior con respecto a la de la inspiración, atribuyendo a Dios un control menor sobre el proceso.

Ese punto de vista acerca de la inspiración explica el supuesto “elemento humano” evidente en la Escritura. Los documentos bíblicos reflejan varios escenarios sociales, económicos e intelectuales de los autores, sus diferentes posibilidades, y sus vocabularios y estilos literarios singulares. Este fenómeno es lo que se podría esperar, dado el punto de vista bíblico sobre la inspiración, en el cual Dios ejerció control total sobre la vida de los escritores y no sólo en el proceso de la escritura. El “elemento humano” de la Escritura, por lo tanto, no perjudica la doctrina de la inspiración sino es consistente con ella y, por ella misma, explicado.

Extraido: http://reformadoreformandome.wordpress.com

La autoridad de la Escritura


autoridad.jpgLa Biblia es nuestra regla de fe y conducta. En esta parte de su Teología Sistemática Cheung nos habla de la autoridad que tiene la Escritura.
¿Por qué la Biblia tiene autoridad para ser nuestra regla de fe y conducta? Eso es lo que podemos leer en este artículo.

Necesitamos determinar la extensión de la autoridad de la Biblia, para verificar el nivel de control que ella debe tener sobre nuestras vidas. La inspiración, unidad e infalibilidad de la Escritura implican que ella posee autoridad absoluta. Ya que la Escritura es la propia palabra de Dios, o Él hablando, la conclusión necesaria es que ella porta la autoridad de Dios. Por consiguiente, la autoridad de la Escritura es idéntica a la autoridad divina.
Los escritores bíblicos a veces se refieren a Dios y a la Escritura como si los dos fuesen intercambiables. Como Warfield escribe: “Dios y las Escrituras son traídos en tal conjunción con el objetivo de mostrar que en la cuestión de autoridad, ninguna distinción fue hecha entre ellos”.
“Pero Jehová había dicho a Abraham: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” (Génesis 12:1-3).

“Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.” (Gálatas 3.8).

“Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra. Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.” (Éxodo 9:13-16).

“Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.” (Romanos 9:17).

El pasaje de Génesis dice que fue “el Señor” quien habló a Abraham, Gálatas dice “la Escritura, previendo… [la Escritura] diciendo…”. El pasaje de Éxodo declara que fue “el Señor” quien dijo a Moisés que decir a Faraón pero Romanos dice “Escritura dice a Faraón…”.

Ya que Dios posee autoridad absoluta y última, la Biblia siempre tiene autoridad absoluta y última. Como no hay diferencia alguna entre Dios hablando y la Biblia hablando, no hay diferencia alguna entre obedecer a Dios y obedecer a la Biblia. Creer y obedecer a la Biblia es creer y obedecer a Dios: no creer y no obedecer a la Biblia es no creer y no obedecer a Dios. La Biblia no es sólo un instrumento a través del cual Dios nos habla; antes, las palabras de la Biblia son las propias palabras de Dios hablando – no hay diferencia. La Biblia es la voz divina para la humanidad y su autoridad es total.

Extraido : http://reformadoreformandome.wordpress.com

LA CLARIDAD DE LA ESCRITURA



Por: Vincent Cheung

Hay dos extremos, con respecto a la claridad de la Escritura, que los cristianos deben evitar. Uno, es sustentar que el significado de la Escritura es totalmente oscuro a la persona común – que solamente una elite y un grupo de individuos escogidos pueden interpretarla. Otro, es la opinión que alega que la Escritura es tan clara que no hay parte alguna de ella que sea difícil de ser entendida, y que ningún entrenamiento en hermenéutica es necesario para manejar el texto. Por extensión, la interpretación de un teólogo maduro no es mas confiable que la opinión de una persona sin preparación.
La primera posición aísla el uso de la Escritura del pueblo en general, impide que cualquier pueda impugnar el entendimiento bíblico de profesionales establecidos, aun cuando ellos estén equivocados.
La segunda también es peligrosa. La Biblia no es tan fácil de comprender, no todas las personas pueden interpretarla con igual competencia. Incluso el apóstol Pedro, cuando se refiere a los escritos de Pablo, dice “entre las cuales hay algunas difíciles de entender.” El advierte que “los indoctos e inconstantes tuercen” el significado de las palabras de Pablo, “como también tuercen el resto de las Escrituras – para su propia perdición.” (2 Pedro 3.16)

A muchos les gustaría juzgarse a sí mismos competentes en asuntos importantes tales como teología y hermenéutica pero, en vez de orar por sabiduría y estudiar las Escrituras, suponen ser tan capaces como los teólogos y sus propios pastores. Ese modo de pensar es una invitación al desastre y a la confusión. Diligencia, entrenamiento y capacitación divina, todo eso contribuye para la capacidad que alguien pueda tener para interpretar y aplicar la Biblia.

Aunque muchos pasajes en la Biblia sean fáciles de entender, algunos de ellos requieren diligencia extra y sabiduría especial para ser interpretados acuciosamente. Es posible para una persona leer la Escritura y adquirir de ella entendimiento y conocimiento suficientes para su salvación, pero algunas veces algunos pueden necesitar de un creyente instruido para eso:

“Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? 31 Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.” (Hechos 8:30-31).
Es posible también aprender los dogmas básicos de la fe cristiana, simplemente leyendo la Biblia. Mas hay pasajes allí que son, en diferentes grados, difíciles de entender. En esos casos, alguien puede solicitar la ayuda de ministros y teólogos para que los explique, de forma de evitar la distorsión de la Palabra de Dios.
Nehemías 8.8 afirma el lugar del ministerio de la predicación: “Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura”. Con todo, la autoridad final reposa en las palabras de la misma Escritura, y no en la interpretación de los eruditos. Ella nunca está errada, aunque nuestro entendimiento puede estar, algunas veces, equivocado. Este es el motivo por el cual toda iglesia debería preparar a sus miembros en la teología, en la hermenéutica y en la lógica, de forma que ellos puedan “manosear” mejor la palabra de verdad.

Por lo tanto, aunque la doctrina de la Escritura conceda a cada persona el derecho de leer e interpretar la Biblia, ella no elimina la necesidad de maestros en la iglesia, todo lo contrario, confirma su necesidad. Pablo escribe que uno de los oficios ministeriales que Dios estableció fue el de maestro, y que él escogió individuos para desempeñar tal función (1 Corintios 12.28). Santiago advierte que no todos deberían ansiar asumir tal oficio: “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación” (Santiago 3.1). En otro lugar Pablo escribe: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener…” (Romanos 12.3).

Aquellos escogidos por Dios para ser ministros de la doctrina son capaces de interpretar los pasajes más difíciles de la Escritura, y pueden también extraer valiosos insights que pueden evitar otras dificultades desde los pasajes más simples también. Efesios 4.7-13 se refiere a tal oficio como uno de los dones de Cristo a su iglesia y, consecuentemente, los cristianos deben valorar y respetar a aquellos que están en ese ministerio.
Vivimos en una generación en la cual las personas desprecian la autoridad; ellas detestan oír lo que deben hacer o creer. La mayoría no respeta ni la autoridad bíblica, para no decir la autoridad eclesiástica. Ellas consideran sus opiniones tan buenas como las de los apóstoles, o, como mínimo, de los teólogos y pastores; su religión es democrática, no autoritativa. Más la Escritura ordena a los creyentes a obedecer a sus líderes: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso” (Hebreos 13.17). Todo creyente tiene el derecho de leer la Biblia por sí mismo, pero esto no debe traducirse en un desafío ilegítimo contra las sabias enseñanzas de los eruditos o contra la autoridad de los líderes de la iglesia.

Extraido : http://reformadoreformandome.wordpress.com

La fe de Sansón


sanson.jpgPara muchas personas el nombre de Sansón no puede ser separado de el de Dalila. Este personaje bíblico es recordado por su debilidad moral y por su lujuria sexual sin embargo esta forma de verlo no se corresponde con la visión que Dios mismo tiene de Sansón.
Vincent Cheung tiene un libro llamado “Samson and His Faith” (Sansón y su fe) donde se presenta la vida de Sansón desde la perspectiva de Hebreos 11: donde es mencionado como uno de los grandes de la fe.
Traduje el primer capítulo del libro que nos introduce a la vida de Sansón. Si Dios les ha dado la bendición de leer en Inglés o portugués les recomiendo la lectura de este libro que es un claro ejemplo de como nuestra lectura se ve influenciado por nuestras ideas anteriores.
Sansón y su fe
Vincent Cheung
No comenzaremos en Jueces 13, donde la narrativa bíblica de la vida de Sansón comienza. Antes, ya que la mayoría de las personas lee su historia con falsas presuposiciones en sus mentes, comenzaremos corrigiéndolos examinando el propio comentario bíblico de la vida de Sansón. Una vez hecho esto estaremos en condiciones de estudiarlo desde la perspectiva correcta.
Hebreos 11.1-2, 6, 32-38 dice:
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos…
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan…
¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.
De acuerdo a los versículos 1-2, los hombres y mujeres listados en Hebreos 11 – incluyendo a Sansón – fueron loados por su fe, ellos habían alcanzado la aprobación de Dios por su fe.
Dios no concede su aprobación por cosas pos las cuales la gente piensa que pueden conseguir créditos. Dios no nos aprueba o desaprueba por nuestra raza, género o posición social, tampoco nos acepta por nuestras buenas obras. A él le importa si tenemos o no tenemos fe, concedida por su gracia soberana. Jesús pregunta en Lucas 18.8: “Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”
Entonces, Hebreos 11.6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios.” Aquellos que se acercan a Dios deben creer que Él existe y que Él recompensa a aquellos que honestamente creen en Él. La gente listada en Hebreos 11 eran imperfectos. La lista incluye grandes hombres como Abraham, Isaac, Jacob, José y Moisés. Ellos no eran creyentes débiles, pero todos ellos pecaron.
Moisés pecó desobedeciendo a Dios en el desierto. Así Dios le dijo en Deuteronomio 32.49-52:
Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel; y muere en el monte al cual subes, y sé unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo; por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. Verás, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrarás allá, a la tierra que doy a los hijos de Israel.
David también pecó. Él primero cometió adulterio con Betsabé. Cuando ella se embarazó, David asesinó a su marido. Dios envió al profeta Natán para confrontar a David, diciendo: “¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón (2 Samuel 12:9).”

Esta gente era imperfecta, pero ellos fueron incluidos en Hebreos 11. Esto es porque ellos no agradaron a Dios por sus buenas obras sino que por su fe. Dios estaba satisfecho con ellos debido a su fe, pero esa fe llegó a ellos por la soberana voluntad de Dios, no se originó en sus propias decisiones de forma que no haya lugar a la vanagloria. Como dice el Salmo 130.3-4: “JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? 4 Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.” Dios les dio el regalo de la fe y soberanamente olvidó sus pecados.

Después de citar un gran número de ejemplos de cómo varias personas fueron justificados delante de Dios por su fe, el versículo 38 dice que “el mundo no era digno” de ellos. En todas sus rebeliones y debilidades el mundo no es digno de aquellos que tienen fe en Dios. Muchos dicen ser Cristianos, pero la mayoría de ellos no considera “mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios” (Hebreos 11.26). Así, su fe es falsa, de hecho ellos no son cristianos, y sufrirán el tormento eterno en el infierno. Si tú realmente tienes la fe que Dios da soberanamente a sus elegidos, entonces tu manifestarás las señales de la fe como la gente nombrada en Hebreos 11.

Algunos pueden sorprenderse al encontrar a Sansón nombrado junto a los padres de la fe como Abraham y Moisés. Ellos pueden protestar: “¿Qué pasó con Dalila?” Bueno, ¿qué pasa con ella? La historia de Sansón no se trata de Dalila. Aquellos que piensan que su historia se trata principalmente de su inmoralidad y falta de autocontrol están mal enfocados. Aquí en Hebreos 11, él es loado por su fe.

Así, cuando estudiamos la vida de Sansón no debemos enfocarnos en Dalila, ni tampoco debemos buscar indicios de lujuria sexual donde no la hay. Sino que debemos tratar de encontrar su fe. ¿Qué lo hizo tan grande? ¿Qué hizo Dios en Sansón para que creyera tan fuertemente que llegara a agradar el corazón de Dios? Nosotros entenderemos la historia de Sansón como es mencionada en la Biblia cuando miremos la naturaleza de su fe.

La historia de Sansón no se trata sólo de su relación con Dalila. Sansón enfrenta dos situaciones similares en Jueces 16.4-20, donde Dalila aparece, y en Jueces 14.12-18. En cada situación la información le es arrancada a Sansón a través de la manipulación psicológica de una mujer – esto es, a través del llanto, incomodidad y palabras tales como “realmente no me amas.” Aunque cuestiones sexuales puedan relacionarse con esto, la causa directa de la caída se Sansón no se basó en la lujuria sexual sino en la vulnerabilidad ante esas manipulaciones.

Contrario a la perspectiva bíblica en Hebreos 11, no muchos libros y comentarios muestran a Sansón positivamente. Aunque su vida puede advertirnos acerca de pecados sexuales puede enseñarnos más que eso. La mayoría de los cristianos profesantes no tienen la fe de Sansón, en parte debe ser porque la mayoría de los que dicen ser cristianos no son realmente cristianos. Una de nuestras principales preocupaciones debe ser encontrar e imitar su fe.

No se equivoque acerca de esto – Sansón tenía sus debilidades, y ellos le costaron su vida. El punto es que sus problemas no eran los que la mayoría de las personas piensan que eran ya que en toda la Escritura se le reconoce como una persona de fe.

Extraido : http://reformadoreformandome.wordpress.com

Supralapsarianismo


Los calvinistas creemos que Dios ha determinado todo lo que sucede en la historia. La Confesión de Fe de Westminster afirma “El poder todopoderoso, la sabiduría inescrutable y la bondad infinita de Dios se manifiestan en su providencia de tal manera, que esta se extiende aún hasta la primera caída y a todos los otros pecados de los ángeles y de los hombres”.  Ya que Dios decretó todas las cosas muchos se han preguntado cuál es el orden de esos decretos. Los calvinistas se han ubicado clasicamente en dos posiciones: El supralapsarianismo y el infralapsarianismo.
En el siguiente artículo de Vincent Cheung se explica y defiende el supralapsarianismo como la única visión lógica y que glorifica a Dios. Disfruten de la lectura.

Supralapsarianismo

Vincent Cheung
Como el propósito de la creación del hombre, la Biblia enseña que el hombre fue creado por la voluntad de Dios y para la gloria de Dios:

Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas. (Apocalipsis 4:11)

Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. (Isaías 43:6-7)

En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. (Efesios 1:11-12)

Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. (Éxodo 14:4)

¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles? (Romanos 9:22-24)
Algunas personas sugieren que la naturaliza amorosa de Dios lo obliga a crear objetos de afección para satisfacer una necesidad en Él de expresarse a Sí mismo en comunión, generosidad y sacrificio. Sin embargo, es herético decir que Dios necesite algo. Como Pablo dice en Hechos 17:25, “ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.” Dios es eternamente auto existente, y por eso también es auto suficiente. Debido a que el hombre no es eterno, sino que hay un tiempo de origen antes del cual él no existía, y ya que “para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” (2 Pedro 3:8), si Dios pudo existir sin el hombre, Él podría haber continuado existiendo sin el hombre eternamente. Por lo tanto, la creación del hombre no está relacionada con ninguna necesidad en Dios. Es más, incluso antes de la creación del hombre, Dios ya había creado los ángeles, y antes de eso, los miembros de la trinidad se amaban entre Sí. Incluso si el amor necesitara expresión, Dios no necesitaba crear al hombre.

En lugar de eso, como los pasajes de arriba indican, Dios creó a los electos y los réprobos porque Él deseó manifestarse a Sí mismo y ser glorificado a través de ellos. Aunque los reprobados no glorifiquen conscientemente a Dios, Él se glorifica a Sí mismo a través de ellos por medio de lo que Él los causa a hacer y lo que Él hace en ellos. Él es glorificado por medio de los electos en su salvación y en los reprobados en su condenación.

Esto nos lleva a considerar el orden de los decretos eternos. Si los ítems del plan de Dios fueran ubicados en el orden en el cual Él los decidió, ¿cuál sería ese orden? Por supuesto, Dios es eterno e omnisciente, por eso no existe un punto en su pensamiento en el cual no sabía todo o en el cual Él no había decidido todo; por lo tanto, cuando hablamos de orden en la mente de Dios, nos estamos refiriendo a un orden lógico, no a un orden cronológico.

El decreto de Dios de ser glorificado viene primero, y para cumplir esto, se decreta que Cristo debería someter todas las cosas y entregarlas al Padre. Para cumplir esto, se decreta que Cristo debería salvar un pueblo escogido desde una humanidad caída pera transformarse en sus coherederos. Para lograr esto, se decreta que la humanidad debe caer en pecado. Entonces, para lograr esto, se decreta que Dios debe crear la humanidad. Este es el orden de propósito y diseño. El orden es revertido en la ejecución, comienza con la creación y culmina en la gloria de Dios.

Podemos ilustrar esto con una analogía de la vida humana. Suponga que mi propósito es llegar a mi oficina. Para lograr esto, debo decidir que yo debería conducir mi automóvil hacia aquel lugar. Para lograr esto, debo decidir que yo debería entrar en mi automóvil. Para lograr esto, debo decidir salir de mi casa. Para lograr esto, debo decidir vestirme. Para lograr esto, debo decidir salir de la cama. El propósito final se ubica primero en el orden de las decisiones, y la primera cosa que debo hacer para lograr este propósito se ubica al final en el orden. El orden es al revés en la ejecución, de forma que el último ítem en el orden del propósito y diseño ahora es el primer ítem. Primero debo salir de la cama, después vestirme, después salir de mi casa, etc. El resultado final es que llego a mi oficina, y mi propósito se cumple.

La naturaleza del propósito y el diseño necesita un esquema supralapsariano de los decretos eternos, en los cuales el decreto de elección y reprobación aparece antes que el decreto de la caída de la humanidad, y en el cual el decreto de la caída de la humanidad aparece antes que el decreto de la creación de la humanidad. El esquema infralapsariano ubica el decreto de elección y reprobación después del decreto de la caída de la humanidad. Una razón para esto es colocar los decretos de forma que el decreto de reprobación se aplique a pecadores, mientras que los supralapsarianistas dirían que Dios decreta la caída de la humanidad para que se cumpla el decreto de la reprobación.

El supralapsarianismo es el orden bíblico y racional. El infralapsarianismo confunde concepción lógica con ejecución histórica, así no sólo contraría los hechos, como también hace un contrasentido de algunos de los decretos divinos. Cualquier decreto, deja el propósito del decreto inespecífico hasta el siguiente decreto. Pero no hay razón para ello, así se vuelve arbitrario. El infralapsarianismo es, por implicación, blasfemo, ya que insulta la inteligencia de Dios y niega su racionalidad.

Los infralapsarianistas replican que el supralapsarianismo socava la justicia de Dios, pero para afirmar esto ellos introducen un estándar de justicia privado y no bíblico, uno que rechaza la soberanía absoluta de Dios y viola la inferencia lógica estricta, y después evalúan los decretos divinos por medio de él. Su intento de defender la sumisión de Dios a un estándar humano de justicia se vuelve una subversión contra su soberanía y justicia divina, y la negación de una simple habilidad de hacer planes lógicos y disposiciones en la mente de Dios. Así su objeción comete otro acto de blasfemia.

Louis Berkhof, cuando explica algunas de las objeciones contra el supralapsarianismo, escribe, “A pesar de sus aparentes pretensiones no soluciona el problema del pecado. Lo haría si se atreviera a decir que Dios decretó introducir el pecado en el mundo haciendo uso de su propia y directa eficiencia.” Más yo me atrevo a decir eso. De hecho, no me atrevo a negarlo, porque si lo hiciera, yo estaría diciendo que algún otro poder tiene la habilidad de generar y controlar el pecado por medio de su “directa eficiencia.” Trasladar el poder divino a humanos y demonios, es la blasfemia del dualismo.

Berkhof continua, “Algunos supralapsarianos, es verdad, presentan el decreto como la causa eficiente del pecado; pero a pesar de ello, no quieren que esto se interpreten forma que Dios se convierta en el autor del pecado.” Pero yo afirmo que Dios es el soberano y justo autor del pecado, por la misma razón que ya he argumentado. Negar que Dios es el autor del pecado necesariamente implica alguna forma de dualismo, y eso se suma al rechazo del teísmo bíblico. El resultado, nuevamente, es blasfemia.

Pero Berkhof persiste: “Se hace notar que el esquema supralapsariano es ilógico porque hace del decreto de elección y preterición se refiera a seres no existentes, es decir, hombres que no existen sino como meras posibilidades, aún en la mente de Dios; los cuales no existen todavía en el decreto divino, y que por tanto no pueden contemplarse como creados, sino solamente como creables.” Esto es objeción estúpidamente desconcertante. En un orden lógico, el propósito final es concebido primero, y entonces cada decreto sucesivo es hecho para cumplir el anterior. Así, obviamente, el decreto que concierne a la creación del hombre debería ser precedido por un decreto que requiera la creación del hombre se lleve a cabo pero aún representa al hombre como una mera posibilidad. Una mujer puede decidir usar un hermoso vestido en una reunión de ex alumnos de su escuela antes de que ella compre el vestido. De hecho, es porque ella decidió usar un hermoso vestido en la reunión que ella, entonces, decide comprarlo. El infralapsarianismo confunde el arden del propósito y diseño con el orden de ejecución. Él se queja que en el supralapsarianismo Dios decreta la identidad de los réprobos sin ver su pecaminosidad. Sin embargo, la Biblia afirma explícitamente esta visión, que la reprobación es incondicional, y que Dios creó algunas personas para salvación y otras para perdición “da la misma masa” (Romanos 9:21). Los réprobos no se crean a sí mismos; Dios los creó, y los creó como réprobos.

En el infralapsarianismo, debido a que el decreto de elección y reprobación se ubica después del decreto de la caída de la humanidad, significa que en el punto cuando Dios decreta la caída de la humanidad, Él lo hace sin saber por qué lo decreta o que hará con ello. Si Él tiene la redención en mente, y así la distinción entre salvos y condenados, entonces Él sabe porque está decretando la caída de la humanidad, entonces en este punto Él ya ha hecho decisiones sobre la redención, y así se afirma el supralapsarianismo. Esto significa que en el infralapsarianismo, en el punto donde Dios decreta la caída de la humanidad, Él lo hace sólo porque Él desea que la humanidad caiga.

Los infralapsarianistas esconden atrás de su estándar humano de justicia, que Dios debe designar como reprobados sólo a aquellos que ya son culpables, ¿pero no es mejor para Dios decretar que toda la humanidad debe caer en pecado sin ninguna razón para ello y sin pensar en redención? En la otra mano, aunque los supralapsarianistas deban decir que Dios puede decretar la caída de la humanidad sólo porque Él lo quiere, en su esquema, Dios decreta la caída de la humanidad para que existan pecadores para salvar o condenar.

La mayor objeción contra el esquema supralapsariano se coloca como una oposición a la idea que Dios debe designar las identidades de los reprobados antes que Él decrete su caída en pecado. En el supralapsarianismo, Dios primero decreta que debe haber réprobos, y entonces Él decreta la caída para que esos reprobados puedan materializarse. Nuevamente, la objeción es contra la reprobación incondicional. Para decirlo de otra forma, la objeción es contra la soberanía absoluta de Dios, o el hecho de que Dios es Dios.

Entonces, la objeción contra la reprobación incondicional es que esto es injusto – que es, no de acuerdo a algún estándar expuesto en la Escritura, sino de acuerdo a la pecaminosa intuición del hombre. ¡Él no gusta de esa idea! En cualquier caso, cuando Dios ejecuta el castigo sobre los réprobos, ellos ya han caído en pecado, así Dios no castiga a nadie que sea inocente o sin pecado, excepto cuando causó el sufrimiento de Cristo. Incluso entonces, el castigo infligido era justo en la mente de Dios porque Cristo estaba llevando la culpa de los electos (Isaías 53:10).

Nuevamente, la objeción contra el supralapsarianismo realmente es una negación de que Dios es Dios, y que Él no es un hombre o una mera criatura. Algunos dicen que creen en Dios, pero no creen verdaderamente. Esto es un crimen atrás de sistemas teológicos falsos tales como el liberalismo, el arminianismo y un calvinismo inconsistente. Verdaderamente no existe una objeción bíblica o racional contra el supralapsarianismo. La gente simplemente no quiere permitir la total soberanía de Dios sobre su propia creación. Una vez que abandonamos las suposiciones falsas y centradas en el hombre, la ofensa de la soberanía divina absoluta desaparece. Si vamos a abandonar esas suposiciones es otro asunto. La obra del Espíritu en la santificación es necesaria para que renunciemos a cualquier tipo de autonomía humana y pensamiento centrado en el hombre, incluyendo el tipo de “libertad” relativo e ilusorio que aparece tan frecuentemente en la forma popular del calvinismo.

Así como ocurre con muchas controversias, el verdadero asunto en este desacuerdo entre el supralapsarianismo y el infralapsarianismo es si estamos deseando “permitir” a Dios ser Dios en sus propios términos. Un supralapsarianismo consistente es la única posición que honra a Dios, la Escritura y la lógica. Y es la única posición centrada en Dios. Una de las cosas que aprendemos de la doctrina es que Dios activamente decreta y causa la caída de la humanidad como uno de los pasos por los cuales Él cumplirá su plan eterno. El pecado no fue un accidente, y la redención no fue sólo la reacción de Dios. Como dice la Escritura, “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo” (Proverbios 16:4). Así el supralapsarianismo resulta en gloria y reverencia hacia Dios.

Fortalezas!

Hay una amplia categoría por la cual podemos identificar oposiciones contra el evangelio, y que es lo que Pablo llama las “fortalezas” que esos cristianos deben demoler (2 Corintios10:4). Un correcto entendimiento de este concepto nos ayudará a ganar una base firme sobre lo que debemos hacer cuando tratemos de difundir el evangelio.

LOS FALSOS MAESTROS HAN USADO ESTE TÉRMINO PARA REFERIRSE A LOS CASTILLOS FIGURADOS CONSTRUIDOS EN EL AIRE POR LOS DEMONIOS, Y PARA DENOTAR POSICIONES GEOGRÁFICAS ESTRATÉGICAS QUE ESTOS DEMONIOS GUARDAN. PARA REMOVER LA OSCURIDAD ESPIRITUAL DE UN ÁREA, DICEN ELLOS QUE HAY QUE DESALOJAR A ESTOS DEMONIOS EN EL AIRE DE SUS CARGOS. PARA HACER ESTO, DEBEMOS IR POR MEDIO DE UN PROCESO ELABORADO Y A MENUDO MÍSTICO PARA IDENTIFICAR A ESTOS DEMONIOS Y ENTONCES ORAR CONTRA ELLOS, QUIZÁS APUNTAR AL CIELO Y “ATÁNDOLES” EN EL NOMBRE DE JESÚS. PERO TODO ESTO NO ES BÍBLICO. Con Pablo, las “FORTALEZAS” se refieren a presuposiciones y argumentos no bíblicos que son obstinadamente sostenidos por la personas no convertidas.

*Vicent Cheung
-Traducion: Raul Loyola R.

LA SANGRE DE PASCUA




LA SANGRE DE  PASCUA
*VICENT CHEUNG*
 -TRADUCCIÓN: Raul Loyola Román
Copyright © 2006 por Vincent Cheung. Todos los derechos reservados.
Publicado por Ministerios Internacionales de la Reforma
PO Box 15662, Boston, MA 02215, EE.UU.
Todas las citas bíblicas son de la Nueva Versión Internacional (NVI), © 2001 publicado por Editorial Vida,

Éxodo 12:1-3, 7, 11-14, 29-30 

“ el SEÑOR habló con Moisés y Aarón. Les dijo: «Este mes será para ustedes el más  importante, pues será el primer mes del año. Hablen con toda la comunidad de Israel, y  díganles que el día décimo de este mes todos ustedes tomarán un cordero[a] por familia, uno  por cada casa…. Tomarán luego un poco de sangre y la untarán en los dos postes y en el  dintel de la puerta de la casa donde coman el cordero.    … Comerán el cordero de este modo: con el manto ceñido a la cintura, con las sandalias puestas, con la vara en la mano, y de prisa. Se trata de la Pascua del SEÑOR. »Esa misma noche pasaré por todo Egipto y heriré de muerte a todos los primogénitos, tanto de personas como de animales, y ejecutaré mi sentencia contra todos los dioses de Egipto. Yo soy el SEÑOR. La sangre servirá para señalar las casas donde ustedes se encuentren, pues al verla pasaré de largo. Así, cuando hiera yo de muerte a los egipcios, no los tocará a ustedes ninguna plaga destructora.  A medianoche el SEÑOR hirió de muerte a todos los primogénitos egipcios, desde el primogénito del faraón en el trono hasta el primogénito del preso en la cárcel, así como a las primeras crías de todo el ganado. Todos en Egipto se levantaron esa noche, lo mismo el faraón que sus funcionarios, y hubo grandes lamentos en el país. No había una sola casa egipcia donde no hubiera algún muerto”.

Aquí tenemos el relato bíblico de la institución de la Pascua. Antes de abordar la propia Pascua, Vamos a ponerlo por primera vez en el contexto adecuado, teniendo en cuenta los acontecimientos que condujeron a la misma.

Aproximadamente 400 años [antes de la institución de la Pascua], Dios dijo a Abraham que sus descendientes serían esclavizados y maltratados durante un tiempo en un país que no era de ellos, pero después de que Dios iba a castigar a la nación donde sirvieron como esclavos, y que los  tomaría de allí, y los llevaría a su propia tierra (Génesis 15:13-14). De acuerdo con el plan y el decreto Dios, los hijos de Jacob, que estaban celosos del favor especial de su padre con José, vendieron a su hermano menor a Egipto. Pero Dios salvó a José, y fue elevado a posición más alta en Egipto bajo el Faraón, para supervisar los preparativos para el hambre que estaba por venir.
Cuando llegó la hambruna y las naciones se quedaron sin alimentos, ellos llegaron a Egipto para comprar. Y Jacob envió a sus hijos para comprar alimentos, y se reunieron con José. Como el hambre continua por algún tiempo, Jacob y toda su familia se trasladaron a Egipto y se le dio un pedazo de tierra como su residencia.

El libro del Éxodo comienza cuando un nuevo faraón se sintió amenazado por el crecimiento en número y la prosperidad de Israel. Por lo tanto, lo egipcios los esclavizaron, y se dio la orden de matar a los varones recién nacidos de los mismos. Pero entonces el pueblo de Israel clamó al Señor, que fue fiel a su promesa a Abraham, y el Señor envió a Moisés para hacer frente a Faraón y llevar su pueblo de Egipto.

Cuando Dios llamó a Moisés para este trabajo especial, él dijo que el Faraón no dejaría a la gente ir tan fácilmente. O, desde otra perspectiva, podemos decir que Dios no dejaría al Faraón permitir con tanta facilidad. Él dijo: “Yo voy a endurecer el corazón del faraón, y aunque haré muchas señales milagrosas y prodigios en Egipto, él no les hará caso “(Éxodo 7:3). Controlaría directamente el corazón de Faraón para desafiar el mandato divino, incluso en la cara desastres milagrosos que Dios enviaría a la nación.

En otras palabras, Dios deliberadamente prolongara la lucha entre el faraón y Moisés para que  hubiese oportunidades adicionales para demostrar su poder a costa de Egipto. Esto era así para que pudiera glorificarse a sí mismo, para castigar a la nación de Egipto, y fomentar la confianza en las personas de Israel a Dios y a Moisés su siervo.

Los capítulos 7 al 10 muestran un patrón consistente. Moisés Confronta a Faraón y le pide dejar al pueblo de Israel partir de  Egipto para adorar al Señor. Faraón se negó y por lo tanto Dios envió una plaga contra la nación. Así que incluso cuando el Faraón parecía ceder,  Dios controlaría el  corazón y lo endurece de nuevo.

La historia del Éxodo dice repetidas veces que es Dios quien endureció el corazón de Faraón (4:21, 7:03, 9:12, 10:1, 20, 27, 11:10, 14:4, 8). Esto es obviamente algo que el Espíritu desea poner de relieve, para que nadie dejase de percibir o llegar a alguna otra conclusión. Hay sólo unos pocos casos en que el lenguaje parece sugerir que Faraón se endureció a sí mismo (8:15, 32; 9:34), pero esto no es nada más que el lenguaje relativo, ya que es evidente que incluso en estos casos, es Dios el que endureció de manera activa a Faraón.

Por ejemplo, 9:34 dice: “Él y sus concejeros endurecerán sus corazones” (NVI). Y ciertamente ello lo hicieron. Pero cuando Dios se refiere al mismo caso dos versículos más adelante, dice: “yo he endurecido su corazón y el de sus conejeros, a fin de realizar entre ellos mis señales y milagros “(10:1, NVI). Más tarde, en el capítulo 14, se dice que “el Faraón y sus asesores cambiaron su mente “(v. 5). Ciertamente lo hicieron, ¿pero quien cambio sus mentes? El versículo 8 explica que ellos  cambiaron sus mentes porque “EL SEÑOR ENDURECIDO EL CORAZÓN DEL FARAÓN. ” –ES LA ACCIÓN DEL CREADOR QUE EXPLICA LA ACCIÓN DE LA CRIATURA, el último  que explica el relativo, y no el sentido contrário.1 Por lo tanto, el faraón endureció su corazón en un sentido, pero Dios lo hizo posible  controlándolo directamente. De la misma forma, cuando una persona cree en el Evangelio, ella cree en el Evangelio – Dios no es aquel que  cree, pero él es aquel que hace que la persona crea. Y cuando una persona ora, no es Dios quien ora, sino  la persona, pero Dios es quien hace a la persona que ore, y es quien controla todo el pensamiento y la  expresión, a medida que ora.

La Biblia enseña que Dios es el que endurece directamente el corazón de alguien, por lo que esa persona no va a recibir la misericordia, pero antes tendrá una ira Divina aún mayor contra ella misma.

Para ilustrar, considere Josué 11:19-20: “con excepción  de Heveos que vivían en Gabaón, ninguna ciudad que no hizo la paz con Israel, a todos los conquisto en combate. Porque fue el propio Señor quien endurecido sus corazones para 1 Si yo muevo un objeto X para que se golpee y mueve a Y, entonces es correcto decir que yo soy aquel que  mueve Y. También es correcto decir que es X quien  mueve Y, si queremos explicar eso en un sentido relativo. Pero si de alguna manera X se mueve a si mismo para golpear y mover a Y, entonces, en ningún sentido se puede decir que yo soy aquel que mueve Y. El concepto de causación secundaria puede explicar solamente una  relación entre dos objetos no-últimos, pero no puede explicar el control directo de Dios sobre todas las cosas, incluyendo el mal. Es decir, sólo se explica la relación entre X e Y, no la relación de Dios con X e Y. Entonces la analogía no sería completa, a menos que señalásemos también que no existe ninguna relación inherente y necesaria entre X e Y, pero Dios es aquel que determina y regula la  interacción de ellos. Cuando X golpea Y, último se mueve no porque no hay un poder o principio inherente y necesario funcionando, aparte de Dios, mas es Dios quien mueve X, entonces El mueve también Y  al mismo tiempo que X  golpea  Y. Por lo tanto, Dios de hecho ejerce un control directo y constante tanto sobre X como sobre Y. guerrear contra Israel, para que ellos  lo destruyesen  totalmente, exterminándolos sin misericordia, como Jehová lo había ordenado a Moisés. “Dios controlo el pensamiento de estas naciones. Él los llevó a atacar a Israel, de forma  que incurrieren en la ira de Dios y fuesen destruidos por su pueblo, “exterminándolo  sin misericordia.”

Por lo tanto, Isaías 63:17 dice: “Señor, ¿por qué nos haces  caminar lejos de tus caminos y  endureces a nuestros corazón, para no tener temor de Ti? Vuélvete por amor de tus siervos, por el amor de las  tribus que son tu herencia”. Dios hizo que ellos desviasen y endureciesen sus corazones ¿Cómo el pueblo dejaría de andar lejos y como sus corazones  dejarían de ser endurecidos? Esto sucederá cuando el Señor retornase al pueblo, y no cuando el pueblo regresase a El. Ciertamente, el pueblo iba a volver. Ciertamente ellos deben dejar de andar lejos de los caminos de Dios, y, ciertamente, sus corazones deberían ser ablandados. ¿Pero porque ello harían esto? Ellos harían – ello podrían hacer – eso solamente cuando Dios retornase  a ellos favoreciéndolo de nuevo.

El Nuevo Testamento es igualmente claro al respecto. Juan 12:40 dice: «Les ha cegado los ojos y endurecido el corazón, para que no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón ni se conviertan; y yo los sane.» “. A lo largo de este proceso, Dios permanece  justo porque es su  prerrogativa controlar a sus criaturas de cualquier forma y para cualquier propósito que le agrade. Así mimo protestar contra esta enseñanza  denuncia un desafío pecaminoso contra el Señor (Romanos 9:14-24).

Dios estaba obrando en contra de ellos. Él les enviaría una plaga, y entonces endurecería sus corazones, Él puede enviarles otra. Egipto fue destruido en el proceso (Éxodo 10:7).
Era un gigante entre las naciones, sin rival en fuerza económica y militar. Las personas  también adoraban a muchos dioses. Pero nada podía salvarlas, cuando el verdadero Dios estuviese actuando en contra ellos. Ni siquiera podían arrepentirse y clamar por misericordia, porque Dios los torno obstinados.

Podemos hacer una observación similar con respecto a la relación de Dios con la naturaleza. Dios controla activamente la naturaleza para producir las plagas que asolaron la tierra y mató a multitud de personas. Él no sólo “permitió” al agua del Nilo que se transformara en sangre. No es como si el estado natural del líquido fuese sangre, y que él lo había sostenido al agua hasta el momento de la plaga. Y no es como si el agua  pudiese convertirse en  sangre por su propia iniciativa y el poder. Podemos decir lo mismo con las ranas, piojos, moscas,  la sarna, lluvia de piedras, langostas, y así sucesivamente.

Es inútil decir que tal vez Dios “permitió” al diablo hacer esto. Si el diablo tuviese cualquier elección, no estaría en su mejor interés enviar plagas sobre Egipto, por lo que sólo permitirle hacer eso no garantiza que lo habría hecho. Además, el objetivo de las plagas era demostrar el poder de Dios, no del diablo. Pero no necesitamos especular sobre eso. Los magos, o aquellos que representaba el poder del diablo, podrían reproducir versiones en miniatura de las primeras plagas, pero después no podrían continuar, y admitirán que el dedo de Dios debía estar en operación. En cualquier caso, si alguien acaba de leer todos los capítulos y observa el lenguaje empleado, será claro para él que el texto se describe cada plaga como estaba planeada, producida, sustentada y entonces removida por el poder activo de Dios.

El pasaje se refiere a la última plaga que Dios trajo sobre Egipto, a pesar de que lo haría en contra de ellos de nuevo en el Mar Rojo. Él declara que: “aquella  misma noche pasare por Egipto y matare  todos los  primogénitos tanto de lo hombres como de animales “(12:12).

Una vez más, observamos la naturaleza activa y deliberada del juzgamiento rígido y sangriento de Dios contra sus enemigos. Él no dice que iba a salir de Egipto en el juicio y salvaría los Israelitas de la  autodestrucción que los egipcios traerían sobre sí mismos. Él no dice que El abandonaría a Egipto, y de alguna manera sus primogénitos caerían muertos por sí mismos. Él incluso no dice que dejaría a los egipcios en las manos de Satanás. 

2No, él declara que él pasaría a través de Egipto y mataría a todo primogénito. Esta es su naturaleza, su método, y su gloria. LO QUE SUELE OCURRIR ES QUE LAS PERSONAS CONSTRUYEN SUS PROPIAS NORMAS Y REGLAS SOBRE CÓMO UN DIOS JUSTO DEBERÍA ACTUAR, Y ENTONCES ELLOS SE INVENTAN TODOS LOS TIPOS DE ARGUMENTOS Y DISTINCIONES COMPLICADAS PARA  EXPLICAR CÓMO DIOS NUNCA VIOLÓ LAS NORMAS Y REGLAS DE ELLOS. Es como si ellos fuesen avergonzados por el Dios de la Biblia, porque Él  es muy diferente de cómo el hombre pecador hace y por qué el respeta las normas impuestas sobre El por rebeldes espirituales.

La Biblia afirma  la reprobación activa, o endurecimiento activo  y el juzgamiento activo. Puesto que yo ya argumenté sobre esto en otro lugar, 3, a fondo y en repetidas ocasiones, no voy a repetir. Pero hago hincapié en este punto aquí porque nos ayudará a apreciar plenamente la Pascua y que representa en las Escrituras.

Aquella noche, “el  Señor mato a  todos los primogénitos de Egipto, desde el hijo mayor del Faraón, heredero al trono, al hijo mayor del prisionero que estaba en la cárcel, y también a todas las crías de ganado en primer lugar. En el medio de la noche, el faraón, todos sus consejeros y todos los egipcios se levantaron. Y hubo un gran duelo en Egipto, porque no había casa que no tuviese un muerto “(Éxodo 12:29-30). Dios no dice en ningún lugar  ser pasivo al respecto. Él No pasó sobre  Egipto para salvar a su pueblo, mas pasó por su pueblo para matar a los miembros más estimados de la comunidad de Egipto, de modo que incluso ni los mismos animales fueron salvados.

Él estaba en una misión de matar, e hizo un trabajo completo, de forma que  ” hubo gran luto en Egipto, porque no había casa que no tuviese un muerto. “Hemos sido testigos de algunos grandes desastres en nuestro tiempo de vida, en la que muchos murieron, y hubo “gran tristeza”. Sin tener en cuenta los detalles de estos eventos, la naturaleza de las víctimas, y los principios aplicar bíblicos aplicables, muchas personas rechazan la posibilidad misma de que Dios tenga algo que ver con estas tragedias, excepto de la que tenia “permitido”. ¡TONTERÍAS! La verdad es que no todas las tragedias o la muerte violenta es un caso de castigo de Dios contra una persona, pero no es bíblico  rechazar todo caso. ¿Estamos avergonzados de Dios? Aquellos que le adoran por lo que él es confesaron con valentía – por el contrario, se gloriaron – que él es aquel  que persigue y mata a sus enemigos, y los que quieren castigarlo. Usted lo ¿odia por eso? ¿O usted lo elogia por ello? Su respuesta revela si su lealtad pertenece al Dios de su imaginación o el Dios de la Biblia.

2 El “destructor” en Éxodo 12:23 no es el diablo, mas el Ángel del Señor se le apareció a Moisés (3:2). Puesto que el C. F. Keil dice: “Jehová afecto la destrucción de los primogénitos, a travez del destructor o ángel  destructores(Hebreos 11:28), es decir, no es un ángel caído, pero el ángel de Jehová, en quien Jehová se reveló a Moisés y los patriarcas “(Keil Y Delitzsch, Comentario sobre el Antiguo Testamento, Vol. 1, Hendrickson Publishers, p. 334).

Puesto que es cierto que el Ángel del Señor es una manifestación del Hijo de Dios pre-encarnado (Keil y Delitzsch, Vol. 1, p. 118-122), la segunda persona de la Trinidad, la afirmación se sustenta  que fue Dios mismo quien mató a la activamente a los primogénitos de Egipto. De hecho, el versículo refuerza y profundiza nuestro punto de su significado, demostrando que la Deidad se une directa y activamente para matar a los malvados y causar desastres en su contra. Véase también 2 Reyes 19:35. En el Salmo 78:49, la referencia aquí no es a los ángeles que causaron el mal. Ellos  eran, por lo menos en ese contexto, ” ángeles  trayendo infortunios ” (Keil y Delitzsch, Vol. 5, p. 528). Mirar también de Barnes Notas sobre Éxodo 12:29 y 78:49 Salmo.

Por lo tanto, la Pascua no fue un caso en el que Dios abandono  a los pecadores y los dejó que ellos cayesen en juicio, en cuanto El llevó a su pueblo lejos. No, El pasó sobre el pueblo y dio a los pecadores toda su atención, matando a todos los primogénitos de ellos. Pero por medio de Moisés, él instruyó a los israelitas a rociar la sangre del cordero pascual en los postes  de sus casas. Él dice: ” La sangre servirá para señalar las casas donde ustedes se encuentren, pues al verla pasaré de largo. Así, cuando hiera yo de muerte a los egipcios, no los tocará a ustedes ninguna plaga destructora.  “(12:13).

Todo esto es una imagen de lo que Cristo ha hecho por su pueblo.

Cuando Juan el Bautista vio a Jesús, él dijo: “¡vean! Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo “(Juan 1:29). Y Pablo escribe: “Porque Cristo, nuestra cordero Pascual, fue sacrificado” (1 Corintios 5:7). La Pascua es solamente un tipo y sombra de salvación. La realidad se encuentra en la muerte expiatoria de Cristo.

En consecuencia, la sangre del cordero pascual es un tipo y sombra de la sangre de Jesucristo.
El efecto del primero es un retrato del efecto del último.

La Pascua también nos da un retrato de la ira de Dios contra los incrédulos. Para diferenciar grados y si se están refiriendo a, reprobación, endurecimiento, o juicio, algunas personas a menudo describen este aspecto de la obra de Dios como pasiva. Pero esto es contrario a imagen que las Escrituras pintan  para nosotros. Si creemos  en la Biblia como revelación de Dios, entonces debemos afirmar que Él  no se limitó a dejar a los incrédulos en sus pecados como si ellos  fuesen entonces  su auto-destrucción, o como si ellos  pudieran crear un infierno, colocar fuego en el y se lanzaren ahí. No, el propio Dios  los persigue y los arroja al lago de fuego.
Entre otras cosas, el valor de la sangre expiatoria de Cristo está en juego. UNA VISIÓN DÉBIL DE LA IRA DIOS NOS REVELA UNA VISIÓN DÉBIL DE LA EXPIACIÓN, como es la sangre de Jesús que nos salva de la ira divina. Correspondiendo  a la sangre del cordero pascual, la sangre de Jesús no solamente  elimina el juicio, mas la imagen descrita nos revela  el poder más terrible y destructivo de todo lo que existe – la ira de Dios  manifestada  en toda su ferocidad y violencia.

Incluso ahora nos enteramos del “lamento ruidoso “de  no-cristianos viniendo de una larga distancia. No, Dios no los ha dejado solos, y esto es precisamente por qué ellos sufren así! Nosotros temblamos cuando pensamos sobre  lo que Dios les está haciendo a ellos. Pero nos sentimos aliviados, y lágrimas de alegría y gratitud corren por nuestras caras, porque Dios nos dio graciosamente la Pascua.

Encontramos refugio contra el destructor detrás de la sangre del cordero, y cómo participantes de la Fiesta de  Pascua a través de la fe en Jesucristo, recibimos vida y  fuerza para nuestra jornada.
Supongamos que estas personas tienen razón. Supongamos que Dios meramente pase sobre  los incrédulos y los  deje sin juzgamiento! ¿Pero dónde está este lugar de juicio? Hebreos 10:31 dice: ” terrible  cosa caer en las manos del Dios vivo.” Hay un sentido en el cual Dios pasa sobre los réprobos y los deja en lugar del juicio? Sí, pero sólo en el sentido de que no es necesario sacarlos de un lugar de no-juicio (como si  hubiese un lugar neutral) para ponerlos en un lugar de juicio, porque el lugar de juicio es donde ello están, y ese lugar está en manos de Dios.

Por lo tanto, no hay nada pasivo en cuanto a la reprobación, endurecimiento o juicio. Si parece que Dios es menos activo frente a los réprobos de lo que es para los elegidos, eso es  sólo porque su relación con los réprobos no puede ser más activa de lo que ya es.

Ellos comienzan en sus manos airadas, permanecen en sus manos airadas, y serán aplastados por sus manos airadas. No hay espacio para que él sea más activo que eso. Él deja que ellos sean atormentados por el diablo! Más así mismo el diablo está en sus manos!

Una vez mi esposa vio una pequeña araña en la alfombra en la casa y trató de matarla. Cogió un papel de seda y presiono firmemente sobre la araña. Cuando  levantó la mano, la araña era plana y parecía estar muerta. Pero yo sabía más sobre arañas, y por eso dije: ¡Esto es falso! Tu realmente tiene que aplastarla. Date prisa”. Mientras hablaba, la araña se enderezó como si no hubiera sufrido ningún daño y empezó a correr para salvar su vida. Mi esposa fue lo suficientemente rápida y le puso encima el papel nuevamente. Yo le dije: “Hay que presionarla muy duro, aplastarla entre los dedos con el papel y luego tirarla en el baño. “
Y si usted es un no-cristiano, esto es lo que Dios hará con usted. En el momento de su elección, lo aplastara con las manos y los arrojará al infierno, al sistema de alcantarillado cósmico, como si usted fuera nada mas que un excremento espiritual. Esto no es en modo alguno demasiado dramático o imaginativo, no es una exageración.

La palabra en el Nuevo Testamento para el “infierno” es “gehenna” y se refiere al Valle de Hinom, que se encuentra al sur de Jerusalén. En primer siglo, los judíos lo utilizaban  como un basurero, donde ellos mantenían  el fuego para destruir los residuos. Jesús lo usa para representar el lugar en donde  Dios arrojará a los réprobos. La implicación es que los no-cristianos son basura espiritual. Si usted rechaza Jesucristo, no es más que un pedazo de basura.

Mi punto es que esto es lo que la sangre de Cristo nos salva. DISMINUIR  LA IRA DE DIOS ES DISMINUIR LA SANGRE DE CRISTO.

Insultamos  la obra expiatoria de Cristo, cuando decimos que la desaprobación y el endurecimiento son meramente pasivos, o cuando, presentamos el juicio de Dios como sino fuese tan terrible como es. Esto es subestimar la ira de Dios y subestimar la sangre de Cristo que nos salva de esto. Sobre esta base de una correcta comprensión de la magnitud de la ira y el terror Divino, en la medida máxima de la depravación humana, y entonces el poder Salvador correspondiente de la sangre de Cristo, imponemos  el punto: “¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos tan gran salvación “(Hebreos 2:3).

Las plagas de Egipto fueron terribles, pero algo infinitamente peor está por venir. Cuando él venga, no habrá ningún arrepentimiento, y no habrá escapatoria. ¿Cuál es su refugio? ¿Dónde reside su salvación? ¿Cuál es su sustituto para la sangre del cordero? ¿Usted pondrá helado sobre los postes de la puerta en vez de sangre? El Destructor lo va a matar. ¿Usted colocará un Buda delante de su puerta? Él le enviará a usted y a su Buda al infierno. ¿Usted colocará una foto de Mahoma en su puerta? Más él ya está en el infierno esperándole. ¿Usted se esconderá  detrás de la ciencia? ¿Usted confiará  en su filosofía? Pero Dios ya hizo loca  a la sabiduría del mundo (1 Corintios 1:20).

Si usted es un no-cristiano, entonces usted está en grande  peligro.
En cualquier momento, el Destructor vendrá y lo arrojará al lago de fuego para ser torturado para siempre. Incluso ni la  sangre animal puede salvarle esta vez. Pero el verdadero juicio se acerca, y la presentación final de cuentas está próxima. Ese tiempo está llegando para más de sus primogénitos.

¡Apresúrese! Tome refugio atrás de la sangre de Cristo, y el destructor pasará sobre usted. ¡Venga! Únase a aquellos  que ya están festejando con el Cordero de Dios, aquellos que ya encontraron vida en Cristo, y serás salvo de la ira venidera.

Vincent CheungTraducción: Raul Loyola R

TANTO LA ELECCIÓN COMO LA REPROBACIÓN SON DECRETOS ACTIVOS DE DIOS

  Pablo dice que Dios es como un alfarero quien tiene el derecho y el poder para producir algunas vasijas para uso honorable y otras para uso ordinario (Romanos 9:21). Las vasijas no aparecen por sí mismas, ni son producidas por algún otro, y entonces ser evaluadas por Dios, para su uso. Ni Dios mira hacia el futuro para obtener información acerca de las vasijas y decidir su destino, puesto que es Dios mismo quien creó tanto las vasijas como su futuro.
Por lo tanto, tal como el alfarero decide sobre lo que hará y entonces lo hace, y la arcilla no puede resistirse o influir en la decisión del alfarero, así Dios decide que tipo de personas hará y entonces las hace, y estas no puede resistirse o influir en su decisión (Romanos 9:18-24). ESTO TAMBIÉN SIGNIFICA QUE TANTO LA ELECCIÓN COMO LA REPROBACIÓN SON DECRETOS ACTIVOS DE DIOS. Quizás para ablandar la doctrina bíblica, alguna gente enseña que Dios activamente elige algunos para salvación, pero él sólo “permite” al resto ser condenados. Sin embargo, la Biblia enseña que Dios activamente creó a algunas personas para estar entre los reprobados. Ni los elegidos ni los reprobados aparecen por sí mismos, o por algo externo.

Así Dios ha decretado la identidad de aquellos que él salvará y aquellos que condenará, sin considerar algunas condiciones previstas en ellos, de modo que cualquiera así llamada condiciones previas serían previstas porque Dios mismo habría sido el que decretó estas condiciones. Así los elegidos han sido escogidos para salvación no porque Dios supiese que ellos tendrían fe; más bien, los elegidos reciben la fe de Dios porque ellos ya han sido escogidos por Dios para salvación aun antes de la creación. 

–Vicent Cheung –
Traduccion: Raul Loyola Román

El Anti-intelectualismo

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El Anti-intelectualismo prevalece en el cristianismo evangélico moderno. Libros y sermones abrazan una fe mística e irracional, y muchos que dicen ser el pueblo de Dios “gustan de esas cosas” (Jeremías 5:31). La tendencia es tan predominante que algunas personas asocian íntimamente el anti-intelectualismo con el Cristianismo, afirmando una disyunción auto-impuesta entre fe y razón, de forma que se requiere un “salto de fe “irracional para que alguien pueda abrazar la cosmovisión cristiana.

Sin embargo, esta “fe” no es la fe cristiana. Lejos de promover un pensamiento irracional, la cosmovisión bíblica rescata, preserva y exalta el intelecto más que cualquier otra cosmovisión. Creado a imagen de Dios, la mente del hombre es la parte que cayó en pecado, Y ES LA PARTE QUE ES REFORMADA Y RECONSTRUIDA EN LA CONVERSIÓN. El proceso subsecuente de la santificación, involucra también el desarrollo de la inteligencia de acuerdo con el contenido de la enseñanza bíblica de que es “la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2). Pablo escribe que una persona que pasó por la regeneración “esta siendo renovando en conocimiento “(Colosenses 3:10). A través del profeta Jeremías, Dios dice que los “pastores según mi corazón” son aquellos que los que conducirán su pueblo ” con conocimiento y con inteligencia” (Jeremías 3:15).

Vincent Cheung
Traducción: Raul loyola R.

Determinismo VS. Fatalismo





Vincent Cheung

-Trduccion : Raul Loyola R.

La gente a menudo me pregunta por el fatalismo. La mayoría de ellos son personas educables y educadas que quieren saber lo que el fatalismo y el determinismo son, en qué se diferencian el uno del otro, y cómo mi posición difiere de fatalismo.

He aquí dos ejemplos:

(1) Me preguntan: ¿cuál es su posición sobre el fatalismo.¿ El fatalismo y el determinismo son la misma cosa?

(2) Me gustaría saber como usted diferenciaría el determinismo estricto de el el fatalismo. La razón por la que pregunto es que me parece que la mayoría de los calvinistas que sostienen el determinismo suave se esfuerzan para evitar la acusación de ser fatalistas.

Entonces, hay unos pocos que abiertamente me acusan de enseñar el fatalismo.

Lo siguiente será suficiente como mi respuesta a ambos grupos de personas.

Aunque supongo que la mayoría de las personas que tienen esto en  mente , a pesar de que no he mencionado, por favor, recuerde que por “determinismo”, nos estamos refiriendo sólo al determinismo teísta, teológico o divino, y no el determinismo naturalista o científico , siendo esta último la posición afirmada por la mayoría de los ateos. Estamos considerando el control que Dios ejerce sobre Su creación, y no la relación entre las acciones  humanas y causas naturales antecedentes(tales como los factores genéticos y ambientales).

Según algunas definiciones, los términos “determinismo” y “fatalismo” son similares.
Por ejemplo, algunos diccionarios ingleses  definirían los términos de manera que no pueden hacer una clara distinción entre ellos. Merriam-WEB es muy ambiguo para nuestros propósitos, y la enciclopedia Nuevo Mundo Webster considera que las dos palabras como sinónimos. De hecho, incluso los que afirman el determinismo “blando” y me acusan de enseñar el fatalismo, no aceptaría estas definiciones ambiguas, ya que luego se convertiría en el mejor de las hipótesis  ” fatalistas suaves”.

Las definiciones en la literatura teológica y filosófica podría ser más precisas.
Por “fatalismo”, yo me refiero a la enseñanza de que todos los eventos son predeterminados por fuerzas impersonales, independientemente de los medios, por lo que no importa lo que hace una persona, la misma consecuencia resultará.

Por “determinismo:” Estoy refiriéndome   específicamente al determinismo teológico o divino – me refiero a la enseñanza de que el Dios personal de la Biblia pre-determinó de forma inteligente e inmutablemente todos los eventos, incluyendo todos los pensamientos, decisiones y acciones humanas, por lo tanto predestinando asi tanto los fines como los medios para aquellos  fines.

Estas no son definiciones privadas mias , pero ellas son consistentes con el uso común en la literatura teológica y filosófica.

Por ejemplo, el Dr. Alan Cairns, un respetado pastor presbiteriano y teólogo, cuya ortodoxia en general es incuestionable, y que a su vez es un determinista “suave” (p. 186), define el “fatalismo” de la siguiente manera: “La teoría de la necesidad inevitable , la filosofía oriental pagana de que todas las cosas son predeterminadas por fuerzas ciegas e irracionales, y por tanto no hay como con el esfuerzo humano cambiar algo “(Diccionario de términos teológicos, p 176,.” fatalismo “).

¿Ahora, delante de los ojos de Dios, ¿quién se atrevería a mi a acusarme  de enseñar que “todas las cosas están predeterminados por fuerzas ciegas e irracionales”?. Hacer eso, seria cometer un pecado de calumnia, y algunos si han cometido este pecado contra mí por sus falsas acusaciones.

¿Y quién se atrevería a acusarme  a mí de la enseñanza de que todas las cosas ocurren pre-determinadas, independientemente de los medios? Yo afirmo que Dios determina todas las cosas inmutablemente preordenadamente y controlando directamente tanto  los fines como los medios.

Es peligroso hablar de cosas que usted no entiende, y parece que los que me acusan de enseñar el fatalismo, de hecho, ignoran  lo que el fatalismo realmente significa.

Así como a algunos Arminianos acusan falsamente a los calvinistas de enseñar el fatalismo, aquellos calvinistas que afirman el determinismo “suave” dan media vuelta, y me acusan de enseñar el fatalismo, cuando ambos, calvinistas como arminianos no tienen idea de lo que significa el fatalismo. Estas personas no tienen la cortesía de siquiera mirar la palabra en un diccionario teológico para asegurarse de que se aplica.
En cuanto a aquellos de ustedes que están atentos y dóciles – a diferencia de aquellos que son ignorantes y calumniosos, pretendiendo ser eruditos cundo no lo son – yo no los acuso por preguntar acerca de esto, ya que no hay mucha información errónea que circula.

Tenga la certeza de que lo que yo enseño, aunque es una versión más fuerte del determinismo que usted está acostumbrado a escuchar, es muy diferente del fatalismo. De hecho, es tan diferente del fatalismo como el teísmo es diferente del paganismo y el ateísmo, ya que  yo afirmo que todas las cosas están determinadas por un Dios personal y soberano, y no “fuerzas ciegas e irracionales”.
Así que no deje que la gente ignorante le confundan o lo engañen a usted.

Así también yo  señalo algo que no es bien entendido, es decir, algunas personas asumen que una persona tiene más libertad en el marco del “determinismo” y que ciertas cosas son más ampliamente determinadas en el “fatalismo”. Pero esto no es cierto.

EL HECHO ES QUE LAS COSAS ESTÁN MÁS DETERMINADAS EN EL DETERMINISMO DIVINO QUE EN CUALQUIER OTRO ESQUEMA. EN EL MARCO DEL “FATALISMO” (COMO BIEN SE HA DEFINIDO ANTERIORMENTE), UN EVENTO PREDETERMINADO, DE MODO QUE LA MISMA CONSECUENCIA PARA DAR LUGAR A “NO IMPORTA LO QUE USTED HAGA”, ES DECIR, CON INDEPENDENCIA DE LOS MEDIOS. SIN EMBARGO, EN EL DETERMINISMO DIVINO, AUNQUE LA “IMPORTE” LO QUE USTED HACE, “LO QUE USTED HACE” ES TAMBIÉN INMUTABLE PRE-DETERMINADO EN PRIMER LUGAR. E “IMPORTA” PORQUE HAY UNA CLARA RELACIÓN DEFINIDA ENTRE “LO QUE USTED HACE” Y EL RESULTADO, PERO INCLUSO ESTA RELACIÓN ES DETERMINADA Y CONTROLADA POR DIOS.

(¿La gente me acusa ahora? Yo  no puedo ser acusado de enseñar fatalismo, ya que yo estoy diciendo que el fatalismo es muy débil! Pero los detractores pensaran en algo …).

POR LO TANTO, YO  AFIRMO EL DETERMINISMO DIVINO Y NO EL FATALISMO, pero no por la razón que a veces algunas personas  evitan el fatalismo. Yo afirmo el determinismo, no porque las cosas son menos controlados en este esquema – ellas son más controladas en el – pero yo afirmo esto porque es la verdad revelada y racional.

Por cierto, hay quienes afirman que mi  determinismo es “spinozismo” (siguiendo la filosofía de Spinoza). Relacionado con esto está la acusación de que mi ocasionalismo es el panteísmo (ver AA Hodge en los esquemas de la Teología). Pero esto también es estúpido e ignorante.
Si el panteísmo dice que “todo es Dios”, entonces esto significa que cuando Dios actúa en cualquier objeto, EL siempre esta actuando en sí mismo. Sin embargo, esto está lejos de lo que yo afirmo. Antes, yo afirmo que Dios creó entidades espirituales y materiales que se encuentran fuera de Él, pero Él, sin embargo todavía, las sustenta y controla completamente. Decir que Dios controla X es muy diferente a decir que Dios es X.

Por lo tanto, al igual que con la acusación del fatalismo, estas personas no tienen idea de lo que significa el panteísmo, y me acusan de manera explícita o implícitamente, la enseñanza de panteísmo no es más que una calumnia.

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*Nota sobre el autor: VICENT CHEUNG es presidente de los Ministerios de Reforma Internacional [Ministerio Internacional Reformado]. Es autor de más de veinte libros y cientos de conferencias sobre una amplia gama de temas de la teología, la filosofía, la apologética, y la espiritualidad. A través de sus libros y conferencias, se está capacitando a los cristianos a comprender, proclamar, defender y practicar la cosmovisión bíblica como un amplio sistema de pensamiento y coherencia revelada por Dios en la Escritura. Él y su esposa, Denise, reside en Boston, Massachusetts.