Una
guía práctica para que el cristiano laico pueda responder a los
desafíos más comunes sobre la historicidad de Cristo y la autenticidad
de los documentos bíblicos, sin tener que leer un libro de cuatrocientas
páginas.
Por Pablo Santomauro
Nota para el lector:
El
trabajo a continuación es la versión escrita de una conferencia dada en
dos partes. Si bien he tratado de adaptar el contenido al formato
escrito, el ensayo conserva el estilo oral típico de una presentación en
vivo. Es mi deseo que este estilo sea del agrado del lector porque
personalmente opino que es más ameno, íntimo e instructivo para toda la
iglesia de Cristo en general, así también como para el hombre y la mujer
que son de otra persuasión religiosa, o de ninguna en especial.
Contenido:
-
Introducción
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Razones del porqué los cristianos somos inefectivos en esta sociedad
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Pluralismo Religioso ¿Todos los caminos conducen a Dios?
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Formas de diferenciar la verdad de la mentira
El examen de coherencia
Aplicando el examen de coherencia
-
La falta de sentido común en el ambiente secular y en la iglesia
-
Autenticidad del Nuevo Testamento – La Crítica Textual
-
¿Errores en la transmisión de los manuscritos del NT?
-
Examinado la información y nada más que la información
-
Reconstruyendo la receta de la tía Juliana
-
Jesucristo, la figura histórica
-
Trasfondo histórico del escepticismo sobre los reclamos de Jesús
Teoría de Bahrdt
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The Jesus Seminar
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¿Quién fue Jesús? Diferentes teorías
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El testimonio de Jesús
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Conclusión
Introducción
Buenos
días. Si en este momento yo seleccionara de entre ustedes un número de
personas y les preguntara a cada uno, ¿Quién es Jesús? ¿Cuáles serían
sus respuestas? O si les preguntara por qué yo debo creer en su religión
entre tantas alternativas o religiones diferentes, o cómo saben ustedes
que que lo creen es la Verdad, o porqué ustedes piensan que la Biblia
es la Palabra de Dios, ¿cómo responderían?
Hoy
vamos a tratar con estas interrogantes porque sin la intención de herir
a nadie, pero con toda la intención de ajustarme a la realidad, sé que
la gran mayoría de la gente que ocupa bancas en las iglesias en estos
tiempos, no tiene un concepto claro de estas cosas que son centrales en
el cristianismo.
Es
cierto que hay un sector en la iglesia de Cristo que está interesado en
estas cosas, pero en lo que respecta a mi experiencia no pasan de ser
el dos o tres por ciento de los cristianos. El grueso de la cristiandad
no tiene la habilidad de contestar coherentemente a aquellos que en su
familia, el trabajo, los lugares de estudio y la calle, desafían sus
creencias.
Anemia apologética — No vine con la intención de hacer un análisis del por qué la base del movimiento cristiano carece del conocimiento doctrinal necesario que Dios requiere del cristiano, pero me temo que lo voy a hacer, brevemente por supuesto. La verdad es que el pueblo cristiano sufre en el día de hoy de anemia apologética, a pesar de que la Sagrada Biblia nos llama a contender por nuestra fe. Sí, en Judas 3, léanlo ustedes mismos; si me preguntan en qué versículo, significa que no están leyendo la Biblia regularmente.
Razones del porqué los cristianos somos inefectivos en esta sociedad
¿Por
qué los cristianos nos hemos ganado la merecida reputación de ser entes
“no pensantes”, es decir, amibas que nos deslizamos por el mundo
gritando a viva voz “Aleluya” y “gloria a Dios”? Nada malo en ello, lo
que sucede es que es todo lo que hacemos, nada más.
!Es
verdad! A muchos de nosotros parece no importarnos nada que el
cristianismo sea ridiculizado en forma rutinaria en nuestra cultura. Se
le llama pasado de moda, irracional. Se le llama una religión para gente
de “mente estrecha”. La razón para ello es precisamente que muchos
cristianos han optado por no razonar, y cuando nos convertimos en seres
irracionales, cuando no tenemos razones para respaldar nuestra fe,
pasamos a ser nada más que en una alternativa religiosa más. Una más de
tantas, y la gente nos clasifica en la misma categoría junto con grupos
intelectualmente enfermos tales como la Creciendo en Gracia, Heaven’s
Gate (Puerta del Cielo), Branch Davidians, los Adoradores de Hércules,
los Adoradores de la Diosa Osiris de Egipto o la Sociedad que cree que
la Tierra es plana (Flat Earth Society) — somos una opción más, es todo.
Yo no me puedo olvidar cuando en 1997 (hace 10 años) ocurrió el terrible suicidio de los cuarenta miembros de la secta Heavens Gate, en San Diego, California. Varias revistas importantes como Esquire, Newsweek, USA News yWorld Report,
dijeron que la fe de aquellos que se quitaron la vida para
supuestamente abordar un platillo volador, que según ellos venía volando
detrás del cometa Bop Hale, no era ni más ni menos extraña que la fe de
los cristianos. La idea era que también nosotros los cristianos creemos
en cosas ridículas.
La
verdad es que no tenemos porqué ser irracionales, porque si en realidad
hay una religión que tiene sentido, donde hay evidencias o pruebas para
apoyar los reclamos que predicamos (históricas, documentarias,
arqueológicas, antropológicas, linguísticas, etc.) es el cristianismo.
En
una época donde todo el mundo dice tener la verdad, donde todo el mundo
dice tener respuestas de quién es Dios, respuestas para el problema del
sufrimiento, o qué pasa más allá de la vida en esta tierra, el destino
eterno de las personas, etc., la única alternativa que tiene sentido y
que tiene pruebas de lo que reclama o enseña es la religión cristiana.
Todas
las demás, budismo, hinduísmo, islamismo, y otros “ismos”, investigadas
y examinadas a la luz de la lógica y de la historia, han sido
encontradas internamente incoherentes, o sea contradictorias en sí
mismas, ilógicas y fuera de la realidad de este mundo.
¿Todos los caminos conducen a Dios? Pluralismo Religioso
Estos
son días donde predomina el pluralismo religioso. Pluralismo religioso,
déjenme definirlo para uds., es la libertad de profesar cualquier
religión. Eso no es malo en sí; solamente es malo para el que profesa
una religión falsa, que son muchas y variadas.
Pluralismo
religioso es la noción de que todas las religiones son verdad, que
todos los caminos conducen a Dios, que lo que uds. decidan creer es la
verdad.
Es
políticamente incorrecto decir hoy en día que una religión es verdadera
y todas las demás falsas, no se debe decir eso ya más. Es por ello que
en muchos casos los cristianos somos personas non grata.
“1000
millones de chinos no pueden estar equivocados”. Pero sí lo están. Si
uds. afirman algo así van a ser prácticamente considerados criminales
hoy en día. Les van decir que después de todo no hay forma de saber si
algo es verdad o no en las cosas de religión, que no hay experimentos
científicos o exámenes de razonamiento que se puedan realizar para ver
si algún reclamo religioso es verdad, pero esto, mis amigos, esto no es cierto .
EXISTEN FORMAS DE DISCERNIR LA VERDAD DE LA MENTIRA
El examen de coherencia
Existen
sistemas de razonamiento para medir la veracidad de los planteamientos
teológicos. Déjenme mostrarles uno, el EXAMEN DE COHERENCIA.
Supongan
que yo les digo que en la guantera de mi coche tengo un círculo
cuadrado que les quiero mostrar. ¿Cuántos quieren ir a verlo? O
supongamos que les quiero vender una casa con playa privada junto al mar
en la ciudad de México–Districto Federal (Capital). ¿Cuántos quieren ir
a verla antes de comprarla? Nadie.
“¡Vengan
a conocer a una mujer que tiene un hijo que es diez años mayor que
ella!” — Uds. escuchan cosas como ésta y enseguida saben que hay algo
que anda mal, que algo no tiene sentido.
El
punto que quiero destacar es que algunas cosas en particular se pueden
rechazar categóricamente de buenas a primeras. Uds. no tienen que hacer
ninguna investigación para saber que son internamente incoherentes
porque violan EL EXAMEN DE COHERENCIA (no tienen sentido, son
disparatadas).
Aplicando el examen de coherencia a los reclamos religiosos
Cuando
alguien les dice que todas las religiones son lo mismo, que todas
conducen a Dios, o que todas son básicamente verdad, uds. inmediatamente
pueden rechazar el disparate, porque es un concepto estúpido.
Tengo
permiso para usar la palabra “estúpido”. Por lo general es ofensiva. La
gente no quiere que sus niños la digan (y está bien), pero en algunos
casos es una palabra muy útil, y éste es uno de los casos . ¿Por qué?
Porque las diferentes religiones son primordialmente contradictorias y
estúpidas.
Cuanto
ud. más penetra en sus enseñanzas se da cuenta de eso. Por ejemplo: en
el cristianismo Dios es personal; en las religiones orientales es
impersonal. Dios no puede ser personal e impersonal al mismo tiempo.
Decir que estas tradiciones religiosas son lo mismo es como decir que se
puede doblar a la izquierda y a la derecha al mismo tiempo, no se
puede.
El
cristianismo enseña que cuando ud. se muere va al infierno o al cielo.
Las religiones orientales dicen que ud. se va a reencarnar. Ahora, desde
el punto de vista de un observador sin una posición en particular, ud.
se puede ir al cielo o al infierno, o puede reencarnarse, esa son las
opciones. Pero una cosa es por seguro, ud. no va a ir al cielo o al
infierno y se va a reencarnar al mismo tiempo.
Una
de las dos posiciones tiene que estar equivocada. Entonces, cuando
aplicamos el EXAMEN DE COHERENCIA en esta ocasión, cuando alguien nos
dice que todas las religiones llevan por el mismo camino o que enseñan
lo mismo, sabemos inmediatamente que la opinión de la persona, o lo que
está diciendo, está descalificado, es falso, no es verdad (es estúpido).
Esa
es una de las razones por las que yo puedo rechazar el hinduísmo, por
poner un ejemplo, porque la enseñanza central sobre la cual todas las
demás enseñanzas del hinduísmo son edificadas, es un disparate de
mayores proporciones.
El
pilar central es la doctrina de “Maya”, la ilusión divina. Enseña
básicamente que la divinidad está soñando con nosotros, y nosotros somos
parte de esa ilusión o sueño. Puesto de otra forma, ud. no existe como
un individuo real.
Esto
es bastante incoherente, ¿verdad? Usted no puede tener conocimiento
acerca de sí mismo porque usted y todo lo que lo rodea es una ilusión.
La verdad es que yo no tengo como examinar esto porque nada de lo que me rodea, ni aún yo mismo , soy real. Esto es lo que la doctrina enseña.
Esto
es muy extraño viniendo de religiones que ponen un énfasis
extraordinario en que debemos adquirir conocimiento. ¿Qué conocimiento
puede tener alguien que no existe? ¿Puede el Pájaro Loco saber algo?
¿Saber si es real? No, porque sólo es producto de la imaginación, es un
personaje ficticio.
Todo
esto me autoriza para rechazar de plano todos los “ismos” que llegan de
la India, no pueden ser verdad. Estamos frente a algo falso que no pasa
el EXAMEN DE LA COHERENCIA.
La falta de sentido común en el ambiente secular y en la iglesia
El
hecho de que en nuestra sociedad, el hombre moderno se incline y acuda
como en tropel a abrazar filosofías de oriente y sus prácticas místicas y
corrientes ocúlticas sólo puede explicarse por la razón de que éstas
son muy tolerantes en materia de pecado, en materia de moral, y muy
aguadas (poco estrictas) en materia de responsabilidad personal, pero se
ignora el hecho de que su base intelectual es defectuosa.
Los
cristianos ignoramos esto, mayormente porque ignoramos que existe un
vasto mundo de materiales de matiz intelectual para defender la fe que
ha sido dada de una vez por todas a los santos (Judas 3), y esto se debe
en gran parte a que en las iglesias, y aún en los ministerios paralelos
a las iglesias, de reconocida validez, se ignora por completo el
proveer a la gente con material para defender la fe.
Un
ministerio reconocidísimo en las universidades, por ejemplo, de alcance
internacional y con maravillosos programas, carecía hasta hace poco de
material para que los estudiantes puedan defenderse ante los ataques que
provienen de los profesores de las universidades.
Hoy
en día, estos profesores van a abrir la Biblia en clase con un solo
objetivo, mostrar que contiene errores, contradicciones, y que fue
escrita por conspiradores que fabricaron una religión; y lo van a hacer
con insistencia, con lenguaje académico que va impresionar a sus hijos.
Si
sus hijos no están cimentados en la verdad, preparados para pensar
inteligentemente, capacitados para refutar sus reclamos, estos
profesores van a barrer con la fe de sus hijos, van a inyectar en sus
mentes y en sus corazones el veneno de la duda y de la crítica, y en
unos pocos meses va a llegar el día en que ud. va a querer hablar con
sus hijos acerca de la Biblia, y ellos le van a decir: “Papá/mamá, yo ya
no creo en eso”.
Sumado
a esto, en las iglesias, poco o nada se escucha en los sermones algún
intento de tocar temas como pruebas por la existencia de Dios,
evidencias por la resurrección de Cristo, o la justicia del infierno, la
supremacía de Cristo y los problemas lógicos de las otras religiones.
Y
como si esto fuera poco, en los libros cristianos “best sellers”, con
pocas excepciones, los temas que se tocan son las celebridades que se
convierten al cristianismo, métodos de cómo tener victoria aquí o allá, o
cómo dedicarnos a la familia (que ha pasado ha ser un objeto de
adoración hoy en día).
Por
supuesto los libros de las grandes especulaciones apocalípticas no
podían faltar (Left Behind y otros). Tratan con lo que pasará aquí en la
tierra después del rapto. Yo creo en el rapto de la Iglesia, soy
pretribulacionista, pero estas son novelas que rayan en la ciencia
ficción. Por favor no se me ofendan, son entretenidos (a mí me agradan),
pero por favor, reconozcan que no están siendo edificados
doctrinalmente para defender la fe cristiana.
Evidencia documentaria de la autenticidad del Nuevo Testamento – La Crítica Textual
Vamos
a comenzar estableciendo la legitimidad del NT, algo que todo cristiano
debe estar en condiciones de demostrar. Esto no es difícil de hacer ya
que existen más de 24,000 manuscritos parciales o completos del Nuevo
Testamento. Estos manuscritos son muy antiguos y están disponibles para
ser inspeccionados en el día de hoy.
Cuando
se aplican los métodos de investigación de la ciencia llamada CRITICA
TEXTUAL (que se aplican a todo documento histórico), comparando estos
manuscritos entre ellos, podemos tener la absoluta garantía de conocer
lo que los documentos originales contenían, y que el Nuevo Testamento
que hoy tenemos en nuestra Biblia es un reflejo prácticamente exacto de
los originales —- Y una vez que comprobamos la autenticidad de los
documentos, el único obstáculo que nos queda para confrontar la mente
del incrédulo es poder demostrar que lo narrado en los documentos es
verdad.
Más
de 24,000 manuscritos, más que cualquier otro libro de la antigüedad; a
decir verdad ningún otro libro de la antigüedad ni siquiera se le
acerca al Nuevo Testamento en número de manuscritos en existencia. El
segundo en mayor número de copias es La Ilíada de Homero con ….. ¿15 mil copias? ¿12 mil? ¿10 mil? ¡No! Con 643 copias solamente.
Dios
ha provisto en su gracia, pruebas abrumantes por la autenticidad de su
Palabra, y ha asegurado que llegue hasta nosotros en el día de hoy sin
adulteraciones, usando mecanismos de seguridad. Dios sabía que los
ataques contra su Palabra vendrían en forma directa y también en forma
más velada, más sutil.
Veamos
el caso de los mormones. Si uds. les preguntan si creen en la Biblia
les van a contestar que sí, siempre y cuando esté correctamente
traducida. Esta es una forma de decir que hay dudas de si la Biblia
llegó a nosotros con cierto grado de exactitud.
En
la documentación menos conocida de la iglesia mormona, ellos
manifiestan que ciertos monjes perversos modificaron la Biblia a través
del tiempo.
Los
adeptos de la Nueva Era también dicen que la Iglesia a través de los
siglos fue suprimiendo cosas de la Biblia, tales como los pasajes que
enseñaban la reencarnación, por ejemplo.
El
problema para ellos es precisamente lo que acabamos de ver, el gran
número de manuscritos (copias). En el primer siglo, el cristianismo se
propagó en forma tán rápida y tan extensa, y el hambre de leer los
evangelios y las epístolas era tal que hubo necesidad de producir miles y
miles de copias. Se necesitaban copias para las reuniones de las
iglesias, para estudiar, para los devocionales, etc.
Como
resultado de esto, estas copias se propagaron por todo el mundo
mediterráneo. ¿Cómo sabemos? Porque se han encontrado manuscritos en
Siria, en Asia, bajo las arenas de Egipto, en el norte de Africa, en
Grecia, Italia, España, la Galia Francesa, etc.
¿Qué
significa todo esto? Que en ningún momento de la historia, nunca,
ningún grupo, ninguna secta, ningún hombre en particular, ninguna orden
de monjes malvados como dicen ellos, tuvo todos los manuscritos o todas
las copias juntas al mismo tiempo.
No
hubo ningún momento de la historia en donde todos los manuscritos
estuvieran solamente en manos de un grupo específico, de modo que
pudieran cambiar, o suprimir, o adulterar alguna doctrina fundamental.
Es
decir, nadie pudo haber dicho: “Vamos a eliminar el pasaje que dice que
Jesús nació de virgen, vamos a cambiar tal o cual cosa”. Si alguien
hubiera hecho eso, los demás manuscritos hubieran servido de
denunciantes. Aquellos que poseían manuscritos hubieran denunciado el
hecho. Hubieran dicho: “¿Cómo, cómo? Un momentito, algo anda mal aquí”.
En inglés suena mejor: “Something is wrooong heeeere …”
Esta
fue una de las formas en que el Señor aseguró la pureza de la
Escritura. Es como un mecanismo o sistema de seguridad. Mi esposa por
ejemplo, trabaja en un banco. Los bancos tienen un sistema de seguridad
para encontrar fallas dentro del banco. Cada departamento es
interdependiente entre ellos, si alguien comete un error o un fraude en
uno de ellos, el problema va a notarse en el siguiente departamento. De
esa forma se protegen de errores. Es así que Dios aseguró su Sagrada
Palabra a través de los corredores de los siglos.
Un argumento liberal contra la autenticidad y veracidad del NT: Errores en la transmisión de los manuscritos
Otro
argumento en contra de la credibilidad de los textos del Nuevo
Testamento puede ser expresado en una forma muy simple. ¿Cómo podemos
saber que los documentos que nosotros tenemos reflejan exactamente los
originales destruidos hace casi dos milenios?
La
comunicación no es perfecta; la gente comete errores. Los errores se
acumulan y aumentan con cada generación sucesiva. Un ejemplo claro de
esto es lo que se conoce con el nombre del juego del teléfono.
Simplemente pásele un rumor o un mensaje a una persona y transfiéralo de
persona a persona, de oído a oído, en un círculo. Luego compare el
mensaje final con el original. La transformación radical de la frase
original en tan corto tiempo siempre crea la ocasión para reirnos un
poco. Esta comparación es suficiente para convencer al escéptico
promedio de que los documentos del Nuevo Testamento no son de confiar.
Por supuesto, todo el mundo sabe eso, ¿verdad? Es fácil plantear la
crítica. Presentar pruebas de que el argumento es correcto es un poquito
más difícil.
Debemos
aclarar que la objeción es presentada por gente que tiene muy poco
entendimiento de los temas reales. En casos como éste, el apelar al
conocimiento general es como apelar a la ignorancia general. Como otras
tantas críticas al cristianismo, esta objeción es esgrimida por gente
que no ha recibido información veraz.
Examinado la información y nada más que la información
La
cuestión de la autenticidad de los documentos no es algo que está
dentro de la esfera religiosa, sino dentro de la académica. Puede ser
contestada en una forma académica sin relación ninguna con convicciones
espirituales mediante una técnica apologética que apela solo a la
evidencia.
Reconozcamos
que la objeción es convincente a primera vista. Cuando tratamos de
conceptualizar el cómo reconstruir un original después de 2000 años de
haber sido copiado, traducido y copiado de nuevo, el objetivo parece
imposible.
El
escepticismo sin embargo, está basado en dos conceptos erróneos sobre
la trasmisión de documentos de la antigüedad tales como el Nuevo
Testamento.
El
apologista Greg Koukl, de quien pedimos prestado el razonamiento a
continuación, señala que el primer error consiste en pensar que la
transmisión es linear, tal como el ejemplo del teléfono — una persona
comunicando a una segunda, que a su vez se comunica con una tercera,
etc., etc. En un paradigma linear terminamos con un mensaje y muchas
generaciones entre el original y el final.
Segundo,
el juego del teléfono depende de la transmisión oral, la cual es más
vulnerable a la distorsión que las cosas que se transmiten por escrito.
Ninguno de estos supuestos aplica a los textos del Nuevo Testamento.
Primero,
la transmisión no fue linear, sino geométrica — o sea, una carta
originó 5 copias, que a su vez crearon 25, que luego fueron 200 y así
sucesivamente.
Segundo,
la transmisión fue hecha por escrito, y los manuscritos pueden ser
examinados en una forma en que la comunicación oral no puede serlo.
Reconstruyendo la receta de la tía Juliana
Greg
Koukl ilustra de la siguiente manera. Esto les ayudará para que
entiendan como los eruditos pueden confiadamente reconstruir el texto
tomando como punto de partida los manuscritos existentes aun cuando haya
diferencias entre las mismas copias, y éstas sean mucho menos antiguas
que la autógrafa (el original).
Supongan
que la tía Juliana tiene un sueño en el cual se le muestra la receta
para un elíxir que le permitirá mantenerse siempre joven. Cuando se
despierta, ella anota las instrucciones en un papel, y luego va a la
cocina a prepararse el primer vaso. En unos pocos días la tía Juliana ha
sido transformada. Su belleza y juventud han retornado gracias a la
fórmula secreta del jarabe.
Juliana
está tan entusiasmada que envía notas escritas a mano con la receta a
sus tres amigas del juego de canasta (la tía Juliana todavía no sabe
nada de fotocopiadoras o de e-mails). Las amigas a su vez, hacen copias y
las envían a diez de sus amigas cada una.
Todo
va bien hasta que un día el perro salchicha de la tía, Sócrates, se
come la receta original. Juliana es ganada por el pánico y contacta a
sus tres amigas, quienes por esas cosas extrañas del destino, también
han perdido sus copias. Estas amigas entonces recurren a las otras
amigas, en un intento de recuperar las palabras o los ingredientes
originales.
Finalmente
pueden juntar todas las notas manuscritas que sobrevivieron, 30 en
total. Cuando las despliegan sobre la mesa de la cocina inmediatamente
notan algunas diferencias: 26 de las copias son exactamente iguales. De
las otras cuatro, una tiene una palabra mal deletreada, otra tiene dos
frases invertidas (“mezcle y luego corte en trocitos”, en lugar de
“corte en trocitos y luego mezcle”), y una de las notas tiene un
ingrediente que ninguna de las otras muestra en la lista.
Aquí
está la pregunta crucial, ¿ustedes piensan que la tía Juliana puede con
exactitud reconstruir su receta original a partir de la evidencia? ¡Por
supuesto que puede!
La
falta de ortografía es un error obvio, y las frases invertidas se
destacan fácilmente y pueden ser corregidas. En la tercera, Juliana
simplemente tiene que tachar el ingrediente que está demás. El
razonamiento es sencillo, es más factible que una persona agregue un
ingrediente por error que 25 personas lo omitan accidentalmente.
Aun
si las variantes fueran más numerosas o más diversas, el original puede
ser reconstruido con un alto grado de exactitud si tuviéramos
suficientes copias (en el caso del Nuevo Testamento esto no es
problema).
Así
es, en forma simplificada, como la ciencia de la crítica textual
funciona. Los críticos de texto son académicos que reconstruyen un
original non-existente partiendo de manuscritos que datan muchas
generaciones de distancia de la autógrafa.
De
acuerdo con el erudito Novotestamentario, F.F. Bruce, “Su objetivo es
determinar tan exactamente como sea posible, partiendo de la evidencia
existente, las palabras originales del documento en cuestión”.
La
ciencia de la crítica textual se emplea para examinar los documentos de
la antigüedad, históricos y literarios. No se trata de un ejercicio
teológico basado en esperanzas y adivinación. Es un experimento
lingüístico que se rige por una serie de normas pre-establecidas. Este
procedimiento permite que el crítico alerta y dedicado pueda determinar
el grado de posible corrupción en cualquier documento.
Jesucristo, la figura histórica
A
continuación queremos examinar de cerca la figura histórica que es
central a nuestra fe, la persona de Jesucristo. ¿Quién fue, o quién es?
¿Cuáles fueron sus reclamos? ¿Existió en realidad? Créase o no, en el
día de hoy, aún hay gente que alega que Jesús nunca existió, que
simplemente fue un personaje mitológico.
Bertrand Russell (existencialista moderno ya desaparecido) dijo:
“Yo
podría decir que no estoy preocupado con la cuestión histórica.
Históricamente, es bastante dudoso si Cristo existió, y si realmente
existió nosotros no sabemos nada acerca de él. No estoy consternado con
la cuestión histórica. Estoy consternado con el Cristo que los
evangelios nos presentan” [Bertrand Russell, “Por qué no soy cristiano”, p.11, nota 8].
Tal
absurdidad no es casualidad de parte de un hombre que no creía en Dios.
Desafortunadamente para gente como él y otros, la existencia de Cristo
no sólo es atestada por los veintisiete documentos que componen el Nuevo
Testamento.
El
historiador judío Flavio Josefo (no cristiano), nacido en el 37 d.C.,
menciona la existencia de Jesucristo. El historiador romano Cornelio
Tácito (112 d.C.), escribiendo acerca del reinado de Nerón, se refiere a
Jesucristo y a la existencia de cristianos en Roma en varios
documentos. Lo mismo hace Seutonio, otro historiador romano. Plinio el
Joven también lo menciona en sus obras.
Hoy,
la Enciclopedia Británica le dedica 20,000 palabras a Jesucristo. Abran
la enciclopedia en la letra J, busquen el nombre de Jesucristo, y van a
encontrar material para pasar leyendo un buen rato. 20,000 palabras es
una cantidad exagerada de tinta usada para describir históricamente a un
individuo que nunca existió.
En
vista de esto, podemos decir con absoluta confianza de que sostener que
Jesucristo no existió, o aún decir de que hay dudas acerca de su
existencia, es absolutamente absurdo y ridículo.
Dimitry Merezhovsky, el afamado escritor ruso del siglo pasado, escribió en forma magistral: “Jamás
se le ocurriría a alguien preguntar si Cristo existió o nó, a menos que
antes de hacer la pregunta la mente haya sido entenebrecida por el
deseo de que nunca haya existido.”
Jesús
fue real — Una vez que sabemos esto, que no estamos hablando de un mito
o del producto de la mente febril de ciertos autores que escribieron
los evangelios, la pregunta que surge es : “¿Cómo sabemos que lo que los
evangelios dicen es verdad?” “¿Cómo sabemos que las cosas que se narran
de Jesucristo, sus milagros, sus enseñanzas, su resurrección, son
ciertas? Antes de explorar estos temas tenemos que ir al trasfondo
histórico de aquellos escépticos que se dedicaron, según ellos, a
“descubrir la persona de Jesús”.
Trasfondo histórico del escepticismo sobre los reclamos de Jesús.
Según
los críticos escépticos, más allá de todas las invenciones
sobrenaturales adjudicadas a Jesucristo (milagros, nacimiento de virgen,
resurrección, etc), era posible, una vez descartado todo eso, poder
saber quién era el verdadero hombre detrás de la máscara. Buscaban el
CRISTO HISTÓRICO según ellos, la persona de Cristo sin el equipaje que
la religión le cargó encima, o sea todo lo sobrenatural.
En
los siglos 18 y 19 comenzaron se publicaron infinidad de libros, todos
titulados “La Vida de Jesús”, o “Vida de Jesús”, o “The Real Jesus”, o
cosas por el estilo.
Teoría de Bahrdt — Karl
Bahrdt (alemán) escribió que Jesús pertenecía a la secta o la orden
secreta de los Esenios, una secta cuyo objetivo era cambiar la
mentalidad de los judíos que esperaban un Mesías político-militar, para
que pusieran en vez de ello, sus esperanzas en un Mesías espiritual y
religioso.
A
los efectos de lograr el apoyo y la atención de los judíos, Jesucristo
reclamó ser el Mesías y quizo espiritualizar el concepto de Mesías
fingiendo su muerte y su resurrección.
Para
hacer esto, éste fue el plan: Jesús provocó su arresto y su
enjuiciamiento mediante su entrada triunfal en Jerusalén. Otros miembros
de la logia, que secretamente eran miembros del Sanhedrín, arreglaron
las cosas para que Jesús fuera procesado y declarado culpable.
Lucas,
el doctor, preparó el cuerpo de Jesús usando ciertas drogas para que
pudiera soportar los rigores de la cruz por un tiempo indefinido.
Cristo, finalmente, estando en la cruz, gritando en alta voz y dejando caer abruptamente su cabeza, fingió su muerte.
El soborno al centurión aseguró que las piernas de Jesús no fueran quebradas.
José de Arimatea, otro miembro de la secta de los Essenes, llevó el cuerpo a una cueva, donde lo revivieron.
Al
tercer día empujaron la piedra a la entrada de la tumba, Jesús salió,
espantó a la guardia y luego apareció a María y a los otros discípulos
Nótese
que estos críticos aceptan prácticamente la narrativa bíblica tal como
es. No dicen, “Estas cosas fueron inventos”, o “Estas cosas nunca
ocurrieron, sino que afirman que detrás de los hechos hubo una
conspiración.
Estos
eran serios críticos, enemigos del cristianismo que sabían que la
historia bíblica era auténtica, que de acuerdo con las normas que
validan los documentos antiguos, los evangelios pasan el examen con las
mejores notas. Por lo tanto no se atrevieron a desafiar la historia tal
como es contada en los evangelios, sino que se dedicaron a crear una
conspiración detrás de ellas.
La
teoría remata en el final con la noción de que Jesús finalmente vivió
apartado, en reclusión, entre los miembros de la logia por el resto de
su vida.
Bonita
historia; como ésta hay muchas, con diferentes finales, pero la mayoría
de ellas coincide en que los eventos milagrosos narrados en los
evangelios nunca ocurrieron, fueron leyendas, agregados posteriores para
adornar la figura de Jesús, pero ese Cristo mitológico, Dios encarnado,
el Mesías, nunca realmente existió.
THE JESUS SEMINAR: Sucesores modernos de los escépticos del los siglos 18 y 19.
Si
uds. pensaron que se especuló con esto sólo en los siglos pasados, se
equivocan. En 1985 se creó el “Jesus Seminar”, un grupo de aprox.
doscientas personas, algunas de ellas tienen títulos universitarios, y
son de universidades seculares — este grupo de personajes autoungidos,
llamados “una desgracia académica” por algunos, bajo la dirección de
Robert Funk, si bien ha perdido vigencia hoy, aun mantiene su consigna
inicial. Estos “eruditos” trabajan sin descanso para que el público
ignorante como usted y yo podamos finalmente descubrir y saber quién fue
el verdadero Jesucristo, el Cristo histórico.
Con
la proximidad de cada Semana Santa, uds. probablemente tengan la
oportunidad de ver en las revistas populares (Time, Newsweek y otras)
artículos sobre Jesús. Todos los años a estas alturas comienza el
bombardeo de artículos sobre la vida de Jesús, y este “Jesus Seminar” es
muy popular entre los medios de prensa seculares. Los medios de
comunicación entrevistan en esta época a los personajes más conocidos de
este seminario.
El
seminario, la organización, como dije antes, tiene la misión de
presentar al público al Cristo Histórico, el cual según ellos es muy
diferente del Cristo que presentamos los cristianos. El problema para
ellos es que la evidencia parece que se está inclinando a favor de los
cristianos “fundamentalistas”, como nos llaman peyorativamente.
El
Seminario enseña que los evangelios fueron propaganda escrita por
hombres que nunca conocieron a Jesús. John Crossan, quien enseña en “De
Paul University”, dice que cuando los evangelios describen la tumba
vacía de Jesús, no están describiendo un hecho real. Entonces, ¿qué pasó
con el cuerpo de Jesús? ¿Por qué sus enemigos no pudieron presentar el
cuerpo en el momento que la resurreción comenzó a ser predicada?
Eso
hubiera terminado todo, ¿verdad? Hubiera sido el principio y el fin del
cristianismo.
Bueno,
de acuerdo con Crossan, probablemente los perros se comieron el cuerpo
de Jesús. Especialmente, dicen ellos, si tomamos en cuenta que los
criminales crucificados nunca eran sepultados en la forma que los
evangelios describen. Por el contrario, los cuerpos eran arrojados en
una fosa común a la cual los animales tenían fácil acceso. Por lo menos
esto era lo que los eruditos creían, hasta que recientemente, los
arqueólogos descubrieron los restos de un hombre crucificado que data de
los tiempos de Jesús (http://www.bbc.co.uk/religion/religions/christianity/history/miraclesofjesus_5.shtml),
y este hombre había sido sepultado de la misma forma que los evangelios
relatan. La historia de los perros terminó siendo lo que era, una
historia de perros nomás.
Esta
no es la primera vez que estas teorías son reducidas a la nada por el
golpe del pico y de la pala (la arqueología). Hasta hace 5 años, muchos
dudaban la historia del juicio de Cristo ante el Sanhedrín (el Concilio
Judío). No había documentación histórica aparte de la Biblia sobre la
existencia de un individuo llamado Caifás, y menos de que era un sumo
sacerdote.
Pero
en 1995, unos obreros excavando en las afueras de Jerusalén encontraron
una caverna o cueva de sepulcros. Dentro de la cueva había un “osario” o
“urna” que decía “José, hijo de Caifás”. Los expertos concluyeron que
este Caifás de la inscripción era el mismo que se menciona en los
evangelios (y no se trata de expertos cristianos).
Descubrimientos
como éste hubo muchos. Por años no hubo confirmación independiente
sobre la historicidad de un personaje llamado Poncio Pilato. Los
críticos decían que este personaje era ficticio, que no no existió, que
nunca hubo tal cosa como la familiaridad entre Pilato y Herodes,
enviándose el prisionero uno al otro, que todas esta cosas eran producto
de la mente de los escritores del los evangelios.
Bueno,
sucedió que en 1961, en el norte de Israel se encontró una gran columna
con una inscripción que decía “Poncius Pilatus, Procurator”.
¿Interesante, verdad? Después de todo, ¿Qué hace el nombre y el título
de un individuo que nunca existió, inscripto en una columna de
proporciones monumentales?
¿Ven ustedes? En realidad no podemos separar a Cristo de la historia, no podemos separar a los evangelios de la historia, son inseparables
— En realidad, los evangelios son historia, y el Cristo Histórico es el
Cristo de los evangelios, no sólo con sus elementos de humanidad sino
también con sus elementos de divinidad, milagros, sanidades,
resurrecciones. Todo es parte de la historia.
¿Quién fue Jesús? Diferentes teorías
Robert Funk, el fundador del Jesus Seminar,
dijo: “Jesús fue un sabio secular que se burlaba de los píos y campeonó
la causa de los pobres. Jesús fue quizá el primer comediante judío.
Comenzar una nueva religión fue la cosa más lejana en su mente”.
¿Extrañas
cosas de decir, verdad? Jesús no se levantó de los muertos, no hizo
milagros, ni nos dejó las más grandes enseñanzas de la historia (el
Jesus Seminar enseña que de todas la palabras de Jesús registradas en el
Nuevo Testamento, sólo el 20 % son cercanas a la verdad). En vez de
todo eso, en realidad, fue un comediante, un cómico de carpa, un
Cantinflas del primer siglo, de acuerdo con el fundador de este
seminario.
También
tenemos al ya mencionado John Crossan (muy entrevistado por las
revistas seculares. Este hombre ganó notoriedad con sus libros “Jesus: A
Revolutionary Biography” y “The Historical Jesus”.
Según
Crossan, el Jesús real no nació de una virgen, no fue el Mesías, el
Hijo de Dios. No hizo ningún milagro, y la mayoría de las palabras que
se le atribuyen a él, no fueron enunciadas por él. Fue una especie de
hippie revolucionario. Finalmente, fue ejecutado por actividades
revolucionarias, y en lugar de resucitar, su cuerpo fue devorado por los
perros.
Cuando
piensamos en John Crossan, lo primero que nos debe venir a la mente,
como en el final de una película, es un perro caminado hacia el
horizonte con un hueso de la pierna de Jesús entre los dientes.
La
verdad es que académicamente, las palabras de estos hombres comparando a
Jesús con un comediante, o un hippie revolucionario tienen la misma
fuerza que las de aquellos que dicen que Jesús fue un extraterrestre.
La
comodidad de hacer afirmaciones éstas es que para hacerlas no hay
necesidad de analizar ninguna evidencia, y no hay que realizar ninguna
aproximación objetiva o imparcial al tema, ya sus argumentos parten del a priori de que Jesús no es lo que enseña la Biblia.
Sus
argumentos son puramente emocionales. Cuando ellos miran dentro del
pozo de sus propias emociones y sus propias ideas, como lo hacen los
teólogos liberales buscando saber quién es Jesús, lo único que ven es su
propio reflejo en el agua.
Es
un lindo método. Por eso es que el teólogo afro-céntrico ve un Jesús
negro, el asiático ve un chino, el de la Nueva Era ve el Cristo de la
Nueva Era, el teólogo de la liberación ve al marxista Jesús, y etc.,
etc.
Todos cometen la suprema blasfemia de identificar su propia personalidad con Dios y con Jesús.
El
Jesus Seminar ha engendrado muchos individuos que hoy piensan que el
Jesús real nunca hizo nada milagroso, no predicó los sermones y
parábolas adjudicadas a él en los evangelios, y nunca reclamó ser el
Hijo de Dios. El Jesús que queda después que se le despoja de todas esas
cosas, es anémico y pálido.
El
problema que no pueden resolver es el por qué lo crucificaron, si
después de todo era un pobre individuo que no representaba un peligro
para nadie.
El
insignificante Jesús de la imaginación de estos teólogos nunca pudo
haber logrado la fidelidad de millones de hombres y mujeres que hasta
hoy dan la vida por su fe.
Tampoco
pudo haber generado tanto odio como para que le mataran. Más bien
hubiera sido considerado un loco de atar, y se hubieran reído de él.
Por
lo tanto, no pueden explicar porqué tuvo tanta oposición. Es evidente
que el Jesús histórico no fue un hippie, un revolucionario, o un
comediante. Este tipo de aproximación a la historia y al Nuevo
Testamento ha traído más confusión que otra cosa.
Estos
teólogos (idiotas intelectuales en mi opinión) se sienten libres de
crear a Jesús a su propia imagen y semejanza. El caos en que han caído
debido a su telaraña de subjetivismo y relativismo, es sensacional. Han
surgido tantos Jesús, que me resulta muy cómico verlos peleando entre
ellos sobre cuál es el verdadero Jesús.
¿Era “gay” o heterosexual?
¿Pacifista o revolucionario?
¿Místico o racional?
¿Inmoral o moral?
¿Maestro o bandido?
¿Feminista o chovinista?
¿Negro o blanco?
Esta es la mentalidad esquizofrénica que predomina entre estos liberales, en lo que tiene que ver con Jesús.
El liberal homosexual lo describe acostándose con sus discípulos varones, y el liberal heterosexual lo ve en la cama con Marta.
¡Por favor, que el Jesús real se ponga de pie!
Cada
uno encuentra el Jesús que quiere encontrar. No tienen como comprobar
lo que dicen (nada de lo que dicen), pero ellos están muy contentos con
su Jesús. Es un Jesús que se parece a ellos. Estos cerebros del Jesus
Seminar han concluido que Jesús fue (menciono a algunos):
Brandon — un revolucionario político
Smith — un mago
Vermes —- galileo carismático
Chilton —– rabino galileo
Falk —- seguidor de Hilel o Esenio
Sanders —- profeta escatológico
Cualquier persona con dos dedos de frente se da cuenta de que estos teólogos son un desastre. No se pueden poner de acuerdo.
Pero
John Crossan piensa que esta variedad de opiniones es algo positivo.
Pienso que por eso se animó a crear su propio Jesús. El reclamo de
Crossan de que Jesús fue un hippie estilo años sesentas, es ilustrativo
de que su biografía de Jesús es más bien la biografía de Crossan
(agrandada, por supuesto).
Esta gente del Jesus Seminar
dice que el humilde y pobre carpintero de Galilea fue transformado en
el maravilloso Hijo de Dios al final del siglo primero o al principio
del segundo.
Desafortunadamente
para ellos, sabemos que los evangelios muestran que en realidad la
doctrina de Cristo-Dios había alcanzado un desarrollo total en los
primeros 10 o 20 años después de la crucifixión. Ese no es tiempo
suficiente para la creación de leyendas y mitos alrededor de la figura
de Cristo, especialmente con tanta gente viviendo en esa época que
podían haber fácilmente publicado el error o la mentira.
El
“Jesus Seminar” se equivoca, y muestra poca fibra académica, cuando
dice que el Jesús investido de atributos divinos es una creación del
2do. Siglo.
Esteban,
el primer mártir cristiano, cercano a la muerte, clama, “Señor Jesús,
recibe mi espíritu”, y acto seguido continúa diciendo, “ Señor, no les
tomes en cuenta este pecado”.
La
oración de Esteban revela que Jesús tiene el poder de perdonar pecados.
Esto prueba que Jesús fue adorado como Dios ya en los primeros tiempos
de la Iglesia, en sus inicios. El Jesus Seminar se equivoca al decir que los atributos divinos se le atribuyeron a Jesús mucho más tarde en la historia.
Como
si esto fuera poco, los autores de los evangelios una y otra vez nos
dan datos culturales y geográficos, además de históricos, y nombres de
personajes, que una persona escribiendo al principio del 2do siglo no
podría saber, especialmente después de la destrucción de Jerusalén en el
70 aD.
Otras teorías acerca de quién fue Jesús
Jesús, un buen maestro nada más – La
irreverencia de la teoría de Robert Funk es sorprendente. Por lo menos
en el siglo 19 (segunda mitad), con el nacimiento y desarrollo de la
teología liberal, la gran mayoría de los críticos hicieron de Jesucristo
no un payaso, sino un gran maestro de ética y moral. Eso es todo lo que Jesucristo fue, según algunos.
Para
su infortunio, los que aún hoy en día intentan hacer de Jesús solamente
un “buen hombre” o un “gran maestro de ética moral”, son confrontados
por las mismas palabras de Jesús. Están cometiendo lo que se llama el argumento del suicidio
(el argumento se contradice a sí mismo). ¿Por qué? Porque si alguien
dice que es Dios estando en su sano juicio, sabiendo que no lo es,
automáticamente eso lo descalifica para ser un gran maestro de ética
moral, porque está mintiendo, es un engañador, un embaucador, y si no lo
era entonces fue un deficiente mental
Jesús, el lunático .-
Eso es lo que Albert Schweitzer sugirió el siglo pasado, que Cristo era
un lunático, que estaba engañado con respecto a quien era, que deliraba
con respecto a su papel dentro de la historia de Palestina y del mundo.
Después
de todo, si el presidente de los EEUU aparece esta noche en televisión
diciendo que es Dios, que tiene el poder para perdonar pecados, o que
tiene poder para levantarse de la muerte (resucitar), el presidente
rápidamente desaparecería de nuestras pantallas de televisión mientras
que se lo llevan a un lugar muy especial. Entre tanto, el vicepresidente
estaría jurando con la Biblia en la mano el hacer respetar la
constitución de los EEUU.
¿Fue
Jesucristo un esquizofrénico? Creemos que no. ¿Puede un maníaco
delirante construir y entregar a la humanidad un sermón del monte,
reconocido por los eruditos como la pieza literaria de mayor calidad y
profundidad en el mundo? Jamás igualada por ninguno de los pensadores
más grandes de la historia —- ¿Puede un sicópata marchar hacia su muerte
con la resignación, la serenidad y la firmeza con que él lo hizo?
¡Claro que no! La sicología común nos dice eso, no se precisa ser muy
inteligente.
C.S. Lewis, en su libro Mere Christianity, expresa: “Un
hombre que era nada más que un hombre y que dijo el tipo de cosas que
Jesús dijo, no podría ser un gran maestro de moral. El sería un lunático
del mismo nivel del hombre que dice que él es un huevo cocido — o sería
el mismo diablo del infierno. —- Usted debe de escoger. O él era, y es,
el Hijo de Dios, o de lo contrario era un demente o algo peor. Ud puede
descartarlo como un deficiente mental o ud. puede rendirse a sus pies y
llamarlo Señor. Pero no vengamos con disparates sin sentido como el de
llamarlo un maestro humano solamente. Jesús no ha dejado esa posibilidad
disponible para nosotros.”
Definitivamente,
C.S. Lewis tenía razón, no existen otras opciones. Jesús se rehusa
radicalmente a decir que él es inferior o menos que Dios.
El testimonio de Jesús
Palabras de Jesús confirmando su divinidad – En
el estudio pasado vimos que Jesús sufría de la alucinación de que El
era Dios (trabajamos con pasajes tales como Jn. 8:58; Ex. 3:14 y Jn.
20:28).
Uso de la palabra “Padre” – Además
de eso reclamó ser Hijo de Dios en forma absoluta y exclusiva. En su
vida de oración le llamó “Abba” en arameo (papá), algo que los judíos
nunca se atreverían a hacer por temor a quebrantar el 3er. mandamiento
(No tomarás el nombre de tu Dios en vano). Más tarde, los cristianos
primitivos fueron enseñados a llamarle de esa manera (Ro. 8:15), pero
durante su vida en esta tierra Jesús nunca se unió en oración con sus
discípulos para decir junto con ellos “Padre Nuestro”, siempre se
expresó diciendo “Padre Mío”, o “Mi Padre”.
Absoluta autoridad –
En 74 ocasiones registradas por los evangelios usa las palabras “De
cierto de cierto os digo”, que es el equivalente al “Así dice Jehová”,
expresando total y absoluta autoridad.
Poder absoluto –
Parecería que en sus fantasías estaba bajo la impresión de que tenía
poder para expulsar demonios (Lc.11:20), y no sólo eso, sino potestad
absoluta sobre ellos. Y por supuesto deliraba con respecto a que podía
hacer milagros. Juan el bautista está en la cárcel y envía a sus
discípulos a preguntar a Jesús si era el Cristo esperado o si deberían
esperar por otro, y Jesús responde: “Id,
y haced sabed a Juan las cosas que oís y veis — Los ciegos ven, los
cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos
son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio” (Mat.11:4-5)
Tiene la última palabra en cuanto al destino eterno de las personas –
Podríamos agregar entre otras cosas que en su delirio pensaba que el
destino eterno de las personas depende nada más que de su respuesta
hacia él. Escúchenlo, “Os
digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el
Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios —-mas el
que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles
de Dios” — Lc. 12:8,9
Conclusión
Entonces,
¿fue un pobre hombre, un mitómano que en su locura fabricó todas estas
cosas al punto de creerlas? Y su delirio vino a tener un abrupto final
en la cruz, y fue allí que recuperó algo de sanidad mental, cuando dijo
“Dios mío, Dios mío, ¿porqué me has desamparado?” (Elí, Elí, lama
sabactani). ¿Fue en la cruz donde se dió cuenta por primera vez que no
era el que él pensaba?
Puede
ser un buen argumento. Lo que destruye el argumento es que su
testimonio no terminó ahí, va más allá de la cruz. ¡Resucitó! Apareció a
sus discípulos por cuarenta días, se presentó vivo con pruebas
irrefutables (veremos esto en parte # 4).
¿Qué
pruebas? 2 P. 1:16, “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la
venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino
como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.”
¿Qué
pruebas? “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y
métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”. (Jn. 20:27).
El
apóstol Pablo dijo que en una oportunidad Cristo se presentó a más de
quinientos hermanos a la vez, “de los cuales muchos viven aún” – 1 Co.
15:6
¿Por
qué Pablo dice ésto? Pablo está desafiando a los oyentes de la época a
que refuten la resurrección. Pablo está diciendo: “¡Vayan y pregunten!”.
La verdad es que nadie lo hizo, ni aún los enemigos de Cristo de la
época contestaron o desafiaron a Pablo.
¡Resucitó! Y en su resurreción dijo “Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra”. Y
los cobardes que lo abandonaron en Getsemaní se convirtieron en leones
dispuestos a morir, en realidad murieron por el evangelio de Cristo.
Cristo
vive, y los críticos están enfrentados a un misterio que los enferma
desde hace 2000 años. Si Jesús es el que dijo que era, por cierto la
condenación de estos críticos es más que segura.
Si
Cristo no es el que dijo que era, entonces van a tener que explicar las
evidencias por su Resurrección, sus milagros, y los miles y miles de
vidas cambiadas a través de la historia, de todo tipo de gente, aun
criminales de la peor calaña, ladrones, prostitutas, drogadictos,
parricidas y matricidas, homosexuales, ateos rabiosos, gente involucrada
en las artes ocúlticas, etc., etc., que han sido tocadas por su poder
maravilloso y que dan testimonio de la realidad de Su presencia en sus
vidas. <>
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Deseo
expresar que gran parte del material de esta conferencia fue apoyado
por numerosas obras y comentarios de autores en el tema de Apologética
Histórica, entre ellos:
Walter Martin
Josh McDowell
John Warwick Montgomery
Greg Koukl
William Lane Craig
F.F. Bruce
Michael Wilkins
Robert Morey
Pablo Santomauro
*Este ensayo ha sido publicado en este blog con el el permiso del apologista Pablo Santomauro.*
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