lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Se pierden los que nunca escucharon de Jesucristo?

  Por Pablo Santomauro
Preguntas recibidas

¿Se pierden los que nunca escucharon de Jesucristo?

Sr. Santomauro:
Yo he pasado mucho tiempo investigando las religiones del mundo y considero que la religión cristiana es inhumana e intolerante. Según ustedes, los cristianos son los únicos que se salvarán y el resto de la humanidad en toda la historia se perderá en el  infierno. Según ustedes, los que nunca han escuchado el evangelio o conocido de Jesucristo, están condenados. Tampoco puedo concebir que personas sinceras de otras religiones se perderán para siempre. Cosas como estas son las que me impiden creer. ¿Qué explicación me da usted?

Respuesta:

Ya he recibido de usted otras críticas hacia Dios, la Biblia y los cristianos, por lo cual le comunico que ésta es mi última respuesta. El tiempo que usted pasó investigando las religiones bien lo pudo haber pasado estudiando la Biblia. Quizá de ese modo lo que le “impide creer” no existiría. Sus planteos, en mi opinión, serían muy interesantes si no los hubiera escuchado antes unas tres millones de veces aproximadamente. Todas han sido contestadas el mismo número de veces por gente mucho más competente que yo. Pero aquí va mi respuesta.

Hechos 4:12 dice que en toda la tierra no hay salvación en ningún otro más que en Cristo. El versículo es claro, no admite otras interpretaciones. Sólo en el nombre de Jesucristo puede una persona ser salva. La pregunta clásica es: ¿Pero, los demás millones y millones de gente que profesan religiones como el Budismo, el Islam, el Hinduísmo, etc., etc., están perdidos?

La respuesta es: Sí, están perdidos. Si no estuvieran perdidos, muchas de las enseñanzas de Cristo serían absurdas. Por ejemplo, “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna”, no tendría sentido alguno.

Si las masas que siguen las otras religiones del mundo no están perdidas, los mandamientos de Cristo después de su resurrección serían una burla cruel a la humanidad. Cristo ordenó a sus discípulos que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones. Si los seres humanos sin Cristo no están perdidos, haríamos bien en borrar de la Biblia estos pasajes.Todos los pasajes de tono evangelístico serían una broma cruel si los paganos del mundo no necesitaran a Cristo. Si nosotros lo necesitamos, ellos también. De lo contrario la Biblia es una colección de contradicciones, Jesucristo es un falso maestro, y el mensaje cristiano queda reducido a la nada.

La Biblia enseña, en su contexto general, que Dios se ha revelado a todo el mundo en el universo que él ha creado (Ro. 1). También dice que hay una ley escrita en los corazones humanos (Ro. 2). Todo el mundo es consciente de que Dios creó el mundo (su invisibilidad se hace visible en las cosas creadas). El ojo físico no puede ver a Dios, pero su existencia es reflejada y evidente en la Creación (Ro. 1).

Debido a que todos los seres humanos pueden recibir la revelación de Dios en la Creación — hayan escuchado de Cristo o no — todos los seres humanos son responsables frente a Dios; Romanos 1 dice que no tienen excusa. Puesto en otras palabras, los seres humanos están condenados (bajo la ira de Dios), no por haber rechazado a Cristo, sino por no haber reconocido a Dios Padre a través de su Creación. Por supuesto también que todos nacen condenados por poseer una naturaleza pecaminosa heredada de Adán, lo que tampoco les excusa.

Las Escrituras también enseñan que  todo aquel que responde a la revelación limitada que le rodea (Creación) recibirá más luz. Cornelio el centurión fue obediente a la luz del Antiguo Testamento. Le faltaba más luz para creer en Cristo como su Salvador y Dios envió a Pedro a explicarle el evangelio (Hch. 10).
El eunuco  no tenía suficiente luz y Dios le envió a Felipe para explicarle el evangelio, un ángel le llevó al encuentro del eunuco (Hch. 8). Dios está dispuesto a remover cielo y tierra para llegar al corazón que lo busca sinceramente.

Si millones de gentes están perdidos hoy practicando religiones falsas, o se perdieron antes del nacimiento de Jesús, es porque no buscaron a Dios sinceramente, no porque no hayan escuchado de Cristo. Esto elimina la pregunta: ¿Que sucederá con la persona que nunca escuchó el evangelio? Es una pregunta basada en una premisa falsa. El no haber escuchado el evangelio no es excusa delante de Dios. Lo que sigue en pie es que hay un solo mediador entre Dios y los hombres, y ese mediador no es Buda, Mahoma, ni Krishna, sino Jesucristo (1 Ti. 2:5).

Como vemos, las preguntas ¿Se salvan los aborígenes de tierras lejanas? ¿Qué pasa con los que murieron antes de Cristo? O la letanía “lo que me impide creer” y otras por el estilo, no tienen mucho sentido. La realidad nos debería llevar a preguntar: ¿Por qué Dios ha decidido salvar a algunos? No tiene obligación ninguna de hacerlo. Dios no le debe nada a nadie, incluyendo a los aborígenes. En su misericordia ha tomado la decisión soberana de salvar a aquellos que creen en El.

Se me hace curioso que las personas que preguntan que pasará con los que nunca han escuchado el evangelio se preocupan más por los jíbaros del Amazonas o por los que murieron antes de Cristo, antes que por ellos mismos (lo que parece ser muy loable). Yo les diría que no se preocupen por los aborígenes en una isla en el fin del mundo ni por los que murieron antes de Cristo. Dios sabe qué hacer, no está preocupado. Preocúpense más por ustedes, que han escuchado el evangelio y continúan usando las preguntas y las objeciones para socavar la coherencia y la lógica del mensaje de Dios. <>
*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*

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