Por Pablo Santomauro
Preguntas recibidas
¿Se pierden los que nunca escucharon de Jesucristo?
Sr. Santomauro:
Yo he pasado mucho tiempo investigando las religiones del mundo y
considero que la religión cristiana es inhumana e intolerante. Según
ustedes, los cristianos son los únicos que se salvarán y el resto de la
humanidad en toda la historia se perderá en el infierno. Según ustedes,
los que nunca han escuchado el evangelio o conocido de Jesucristo,
están condenados. Tampoco puedo concebir que personas sinceras de otras
religiones se perderán para siempre. Cosas como estas son las que me
impiden creer. ¿Qué explicación me da usted?
Respuesta:
Ya he recibido de usted otras críticas hacia Dios, la Biblia y los
cristianos, por lo cual le comunico que ésta es mi última respuesta. El
tiempo que usted pasó investigando las religiones bien lo pudo haber
pasado estudiando la Biblia. Quizá de ese modo lo que le “impide creer”
no existiría. Sus planteos, en mi opinión, serían muy interesantes si no
los hubiera escuchado antes unas tres millones de veces
aproximadamente. Todas han sido contestadas el mismo número de veces por
gente mucho más competente que yo. Pero aquí va mi respuesta.
Hechos 4:12 dice que en toda la tierra no hay salvación en ningún
otro más que en Cristo. El versículo es claro, no admite otras
interpretaciones. Sólo en el nombre de Jesucristo puede una persona ser
salva. La pregunta clásica es: ¿Pero, los demás millones y millones de
gente que profesan religiones como el Budismo, el Islam, el Hinduísmo,
etc., etc., están perdidos?
La respuesta es: Sí, están perdidos.
Si no estuvieran perdidos, muchas de las enseñanzas de Cristo serían
absurdas. Por ejemplo, “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha
dado su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se
pierda, mas tenga vida eterna”, no tendría sentido alguno.
Si las masas que siguen las otras religiones del mundo no están
perdidas, los mandamientos de Cristo después de su resurrección serían
una burla cruel a la humanidad. Cristo ordenó a sus discípulos que se
predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en
todas las naciones. Si los seres humanos sin Cristo no están perdidos,
haríamos bien en borrar de la Biblia estos pasajes.Todos los pasajes de
tono evangelístico serían una broma cruel si los paganos del mundo no
necesitaran a Cristo. Si nosotros lo necesitamos, ellos también. De lo
contrario la Biblia es una colección de contradicciones, Jesucristo es
un falso maestro, y el mensaje cristiano queda reducido a la nada.
La Biblia enseña, en su contexto general, que Dios se ha revelado a
todo el mundo en el universo que él ha creado (Ro. 1). También dice que
hay una ley escrita en los corazones humanos (Ro. 2). Todo el mundo es
consciente de que Dios creó el mundo (su invisibilidad se hace visible
en las cosas creadas). El ojo físico no puede ver a Dios, pero su
existencia es reflejada y evidente en la Creación (Ro. 1).
Debido a que todos los seres humanos pueden recibir la revelación de
Dios en la Creación — hayan escuchado de Cristo o no — todos los seres
humanos son responsables frente a Dios; Romanos 1 dice que no tienen
excusa. Puesto en otras palabras, los seres humanos están condenados
(bajo la ira de Dios), no por haber rechazado a Cristo, sino por no
haber reconocido a Dios Padre a través de su Creación. Por supuesto
también que todos nacen condenados por poseer una naturaleza pecaminosa
heredada de Adán, lo que tampoco les excusa.
Las Escrituras también enseñan que todo aquel que responde a la
revelación limitada que le rodea (Creación) recibirá más luz. Cornelio
el centurión fue obediente a la luz del Antiguo Testamento. Le faltaba
más luz para creer en Cristo como su Salvador y Dios envió a Pedro a
explicarle el evangelio (Hch. 10).
El eunuco no tenía suficiente luz y Dios le envió a Felipe para
explicarle el evangelio, un ángel le llevó al encuentro del eunuco (Hch.
8). Dios está dispuesto a remover cielo y tierra para llegar al corazón
que lo busca sinceramente.
Si millones de gentes están perdidos hoy practicando religiones
falsas, o se perdieron antes del nacimiento de Jesús, es porque no
buscaron a Dios sinceramente, no porque no hayan escuchado de Cristo.
Esto elimina la pregunta: ¿Que sucederá con la persona que nunca escuchó
el evangelio? Es una pregunta basada en una premisa falsa. El no haber
escuchado el evangelio no es excusa delante de Dios. Lo que sigue en pie
es que hay un solo mediador entre Dios y los hombres, y ese mediador no
es Buda, Mahoma, ni Krishna, sino Jesucristo (1 Ti. 2:5).
Como vemos, las preguntas ¿Se salvan los aborígenes de tierras
lejanas? ¿Qué pasa con los que murieron antes de Cristo? O la letanía
“lo que me impide creer” y otras por el estilo, no tienen mucho sentido.
La realidad nos debería llevar a preguntar: ¿Por qué Dios ha decidido
salvar a algunos? No tiene obligación ninguna de hacerlo. Dios no le
debe nada a nadie, incluyendo a los aborígenes. En su misericordia ha
tomado la decisión soberana de salvar a aquellos que creen en El.
Se me hace curioso que las personas que preguntan que pasará con los
que nunca han escuchado el evangelio se preocupan más por los jíbaros
del Amazonas o por los que murieron antes de Cristo, antes que por ellos
mismos (lo que parece ser muy loable). Yo les diría que no se preocupen
por los aborígenes en una isla en el fin del mundo ni por los que
murieron antes de Cristo. Dios sabe qué hacer, no está preocupado.
Preocúpense más por ustedes, que han escuchado el evangelio y continúan
usando las preguntas y las objeciones para socavar la coherencia y la
lógica del mensaje de Dios. <>
*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*
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