lunes, 10 de septiembre de 2012

Como obra Dios en nuestras vidas

La providencia en nuestro nacimiento

David alabó las obras maravillosas de Dios cuando pensó en la manera en que Dios le formó y conoció cada detalle de su pequeño cuerpo, aún antes de que naciera. (Sal.139:13-16) Pero el cuerpo es solo el exterior de la persona. Dios también hizo a los seres humanos con la capacidad de amar y pensar, y en este sentido y otros, somos hechos en la semejanza de Dios. Fíjese que tan bien ha obrado la providencia en los primeros días de su vida en este mundo, le ha conducido a través de muchos peligros, hasta llegar al lugar que Dios se propuso para usted.

La providencia en el tiempo el lugar de nuestro nacimiento

Dios ordenó el tiempo y el lugar donde usted nació. No todos los países son igualmente placenteros para vivir y aquellos que viven en un lugar donde Dios es adorado verdaderamente y las buenas noticias de salvación por su hijo Jesucristo son anunciadas abiertamente, han sido favorecidos en forma especial por la providencia. La bondad de laprovidencia se ve en aquellos cuyos padres fueron creyentes. Sus oraciones, sus enseñanzas y su ejemplo les estimularon a buscar el conocimiento de Dios y la vida eterna. Pero aún en aquellos cuyos padres no fueron creyentes, se ve la providencia especial manifestada en darles el deseo de conocer a Dios cuando todos en su rededor no tuvieron tal deseo y se opusieron a Dios y a sus caminos.

La providencia en nuestro nuevo nacimiento

La providencia se ve más claramente en la forma en que Dios hace volver a los hombres y mujeres de su forma de pensar, y les da un conocimiento real de él mismo. Este es el mayor beneficio que uno jamás pudiera recibir de la providencia; y le gustará  pensar y hablar sobre ello. La experiencia de Jacob en Bethel fue siempre muy dulce en sus pensamientos. (Gen.28:10-22) Otros creyentes también han tenido su “Bethel”, su lugar donde Dios impresionó profundamente sus corazones, el cual nunca olvidarán.La extraña y maravillosa manera en que la providencia obra trayendo personas al conocimiento de Dios se ve en muchos ejemplos de la Biblia. Una niña que fue llevada en cautiverio de la tierra de Israel fue dada como sierva a la esposa de Naamán quien era capitán del  ejército del rey de Siria. Esta muchacha habló a su ama del poder de Diosmanifestado por medio del profeta Eliseo, y así Naamán  fue curado de su lepra. (2 Rey. 5:3) Cristo tuvo que pasar por Samaria y al mediodía descansó en el pozo de Jacob. Un gran número de buenas providencias resultaron de ese acontecimiento “ordinario”. Primero 9 la mujer samaritana fue convertida y después muchas otras personas de aquella ciudad. (Jn.4:4-42) Felipe se acercó al carro del eunuco justo en el momento cuando estaba  preparado para recibir la primera luz del conocimiento de Cristo, pues se encontraba leyendo el libro del profeta Isaías. (Hech. 8:26-35)Desde los tiempos antiguos la providencia ha usado muchas y distintas maneras para llevar a los hombres a Cristo. Una página de un buen libro que fue utilizada para envolver una compra del mercado fue el medio usado para convertir a un predicador en Gales. La lectura de un buen libro a menudo ha sido el medio para traer a personas a Cristo. En ocasiones los predicadores estimulados por un motivo u otro han cambiado su sermón a última hora, y algunos de sus oyentes han sido traídos al conocimiento del Salvador. Algunos carceleros han sido convertidos por medio de las palabras de hombres buenos encarcelados, como por ejemplo el carcelero de Filipos en los tiempos de Pablo. (Hechos 16:25-31) Hombres malvados han asistido a escuchar a un predicador con el fin de burlarse y causar problemas, empero Dios intervino convenciéndoles de sus pecados y conduciéndolos a buscar el perdón.Conocí a un joven que vino a Inglaterra en un barco procedente de los Estados Unidos. El joven trató de suicidarse y estaba muy cerca de morir. Lo vi en la mañana, después de su intento de quitarse la vida y le hablé de la necesidad de arrepentirse y creer en Cristo para recibir la vida eterna. El joven invocó a Dios pidiéndole que obrara este cambio en su alma. Me fui sin la esperanza de volver a verlo en este mundo, pero lo encontré aún vivo por latarde. Me dijo que el Señor le había ayudado a arrepentirse de sus pecados, pero que algo le mantenía todavía inquieto. Me preguntó si sería eficaz la sangre de Cristo para él puesto que al intentar suicidarse había derramado su propia sangre. Le contesté que Cristo derramó su sangre aún por algunos de los que con manos inicuas derramaron la sangre de Cristo, algo peor de lo que él había hecho. Entonces me dijo, “Iré a Cristo para que haga conmigo lo que quiera”. La siguiente mañana, ante la sorpresa de todos, estuvo bastante mejor y más tarde se recuperó completamente. Por fin regresó a los Estados Unidos y un amigo me escribió que Dios había realizado una obra grande en él. ¡Cuán extraños son los caminos de la providencia al guiar a los hombres a Cristo!Tal como la providencia ordena extrañamente los eventos cuando despierta las almas, así también esta obra continúa hasta que las almas son completamente salvadas. Yo recuerdo la historia de un hombre que fue convertido de su mala manera de vivir y de sus malas compañías. Pero pasado algún tiempo fue tentado a regresar al camino del mal. La providencia le condujo a ver su condición, trayendo a su mente el Proverbio 1:24-26. Estaba muy inquieto pensando que su pecado no podría ser perdonado. Pero Dios le enseñó en la Escritura Lucas 17:4 y esto le produjo una paz firme en su mente y en su corazón. Había una buena mujer que sentía que Dios le había dejado. Poco después se encontró en un estado de desesperación tan profunda que rehusaba todo consuelo. Un día un ministro del evangelio fue a verla. Ella tomó un vaso de la mesa y dijo: “Estoy tan segura de ser condenada, como es seguro que este vaso se quebrará al dejarlo caer.” Ella arrojó el vaso hacia el suelo con toda su fuerza, pero ante la sorpresa de ambos, el vaso no se quebró. El ministro le mostró que esto era la obra de la providencia y desde ese entonces su estado mental se mejoró grandemente.Ahora, ¿Está usted tan agradecido como debería de estarlo por esto, el favor más grande de todos, es a saber su nuevo nacimiento? Hay muchas clases de misericordias dadas a los hombres por la mano de la providencia, pero ninguna como ésta. Piense cómo la providencia tenía un propósito para su bienestar eterno cuando usted ni siquiera lo entendía. Los pensamientos de Dios no son los nuestros, pero como el cielo es más alto que la tierra, así sus caminos son más altos que los  nuestros, y sus pensamientos más altos que los nuestros. (Isa.55:8-9) Zaqueo no tenía ninguna idea de lo que le pasaría cuando subió al árbol para ver pasar a Cristo por el camino. Cuán cariñoso fue el propósito que Cristo tenía para él. Cristo fue a la casa de Zaqueo convirtiéndose no solo en su invitado, sino tambiénen su salvador. (Luc.19:2-10) Cuán poco pensó usted en el propósito de la providencia cuando usted acudió por una razón u otra a escuchar la predicación de la palabra de Dios. Esto le trajo a usted el mensaje de la salvación. Muchas cosas buenas llegan a los hombres por la mano de la providencia, pero no hay nada que se compare con este bien espiritual (el nuevo nacimiento). Este bien especial procede del amor especial de Dios y es concedido solo a los escogidos de Dios. (1 Tes.1:4-5) Así la salvación fue hecha absolutamente segura. Mientras que usted ve hacia atrás al tiempo cuando fue escogido por Dios antes de la fundación del mundo, también puede ver hacia adelante cuando su salvación será completa. Este bien espiritual es eterno; todavía quedará aún cuando padre, madre, familia, posesiones, salud y la misma vida se hayan ido.

La providencia obra en nuestra vocación en esta vida

La providencia tiene su mirada puesta tanto en nuestro bienestar en este mundo como en el mundo por venir. Vivir en la flojera no es vivir honestamente como la Escritura claramente dice en 1 Tes.4:11-12. No es una misericordia pequeña poseer un trabajo honesto y lícito. En ocasiones Dios llama a hombres para su servicio mientras que están laborando en su vocación ordinaria. Amos y David eran pastores cuando Dios le hizo a uno profeta y al otrorey. (Amos 7:14-15 y Sal. 78:70 y 71) Pedro y Andrés eran pescadores cuando Cristo les llamó para ser “pescadores de hombres”. (Mat. 4:18-19)Algunas personas se quejan de que su trabajo es demasiado difícil y que les quita mucho tiempo. Yo contesto que la sabiduría de la providencia vio de antemano que este sería el empleo más adecuado y correcto en el cual usted pudiera servir a Dios. Si tuviera más descanso y tranquilidad, podría tener más tentaciones y quizás su salud no sería tan buena. “Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.” (Ecle.5:12) Si tiene deseos espirituales, usted puede disfrutar de la presencia de Dios aún en su trabajo y tendrá un tiempo libre durante el día cuando pueda orar y pensar en su palabra.Si usted es creyente, Dios le ha prometido que nunca le dejará. (Heb. 13:5) La providencia ha ordenado aquella posición en este mundo, que es lo mejor para su bien eterno. Se nos manda estar contentos con lo que tenemos, aunque pueda ser que no tengamos más que la ropa y la comida necesaria. (1 Tim. 6:8)11El mandamiento dado a Adán en Génesis 3:19 es también para nosotros hoy  en día. Debemos trabajar con todas nuestras fuerzas, en cualquier cosa que hagamos. Debemos tener cuidado de no descuidar nuestra relación con Dios por el deseo de enriquecernos.“Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codiciasnecias y dañosas.”  (1 Tim. 6:9) Es Dios quien da el poder para obtener las riquezas. (Deut.8:18) No acepte ningún trabajo sobre el cual no pueda orar y pedir la bendición de Dios. (Sal.37:4-5) Esté satisfecho con la posición y el trabajo en los cuales la providencia le ha colocado. La providencia es más sabia que usted y ha planeado todas las cosas para su bienestar eterno. Usted puede estar seguro de ello.

La providencia en nuestra vida familiar

La providencia desempeña un papel especial en encontrar a nuestra pareja, y posteriormente en concedernos hijos. Esto se ve claramente en el caso de Abraham buscando una esposas para Isaac (Gen.24); en el don del niño Samuel concedido a Anna (1 Sam.1:20); en el nacimiento de Juan el bautista, hijo de Zacarías y Elizabeth. (Luc.1:13-14) Hay mucho de la providencia que se manifiesta al proveernos una pareja adecuada resultando en un matrimonio tranquilo y feliz. Esto es especialmente destacado cuando uno de los dos es el medio para traer el bienestar espiritual y eterno al otro.  “Porque ¿Qué sabes tú, oh mujer, si quizás harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizás harás salva a tu mujer?”  (1 Cor. 7:16) Cuando la pareja es creyente, cuán maravillosa fue la providencia que los condujo a una relación tan cercana, el uno con el otro en la tierra, y a la esperanza de la salvación eterna en el cielo.Gran número de hombres y mujeres no pueden disfrutar de estas buenas cosas. Si estas bendiciones le han sido concedidas a usted, no deje de agradecer a Dios y de vivir una vida que le alabe a El. El Señor espera recibir la alabanza cuando usted tenga confort. Pronto la muerte desintegrará la familia; entonces, viva de tal  manera que el día de la separación sea dulce.

Beneficios providenciales para nuestras familias

Usted sabe de las promesas de Dios para con su pueblo: “Los leoncillos necesitan y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien.”  (Sal.34:10) Seguramente  “Ha dado alimento a los que le temen; para siempre se acordará de su pacto.” (Sal.111:5). Las misericordias de Dios  “nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”(Lam.3:23) Jacob le llamó  “El Dios que me mantiene desde que yo  soy hasta este día.” (Gen. 48:15)Le pido que se fije en el camino de la providencia para con usted desde el primer día hasta ahora para que pueda ver cuán bueno ha sido Dios para usted. A veces Dios bendice secretamente un poco y hace que sea suficiente  para nosotros y nuestras familias. Así ocurrió con Elías el profeta. (1 Rey.17:8-16) Muchas otras personas en tiempos másrecientes han encontrado que Dios les manda dinero o comida justo cuando más lo 12necesitan. La sabiduría de la providencia se manifiesta al suplir nuestras verdaderas necesidades, y no otorgándonos cada cosa que deseamos.  “Mi Dios pues suplirá todo lo que os falta.” (Fil.4:19) La sabiduría de la providencia se ve también por la forma en que estas necesidades son suplidas. No se nos dan al instante todas las cosas que necesitamos. Tenemos que orar y creer a fin de que la bondad de Dios sea manifiesta más claramente cuando estas necesidades son suplidas.Déjeme pedirle nuevamente que no se olvide del cuidado y la ternura de la providencia, las cuales usted ha experimentado en tantas y distintas maneras. ¡No desconfíe en la providencia para el futuro! Esto es lo que los hijos de Israel hicieron. Ellos dijeron:  “He aquí ha herido la peña, y brotaron aguas, y torrentes inundaron la tierra; ¿Podrá dartambién pan? ¿Dispondrá carne para su pueblo?”  (Sal.78:20) ¡Cuánta incredulidad aún después de haber visto el poder de Dios obrando a favor de ellos en tantas maravillosas maneras! Entonces, esté contento con la posición en la cual la providencia le ha colocado. Y si sobrevienen problemas, ore a Dios en su tiempo de necesidad y el no lo olvidará.(Isa.41:17 y Fil.4:6) Las aves del cielo no saben donde encontrarán su próximo alimento, pero Dios provee para ellas. (Mat.6:26) Recuerde su relación con Cristo y sus promesas para usted, y estará satisfecho con lo que tiene.

La providencia nos guarda del mal

La providencia nos guarda de los feroces ataques que Satanás hace a nuestras almas. Dios ha prometido que “Dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” (1 Cor.10:13) En un mundo de pecado, la providencia de Dios detiene el mal de la pecaminosa naturaleza humana a fin de que no se desborde como una enorme inundación. Cuando los hombres de Sodoma estaban llenos de malos  deseos afuera de la casa de Lot, fueron repentinamente cegados e impedidos por la providencia. (Gen. 19:11) Abigail fue movida a salir para recibir a David justo a tiempo para detenerle de matar a su esposo Nabal y a sus hombres. (1 Sam.25:34) Cuando el rey bueno Josafat quería hacer amistad con el rey malo Ocozias, Dios le detuvo de hacerlo destruyendo sus naves. (2Cron.20:35-37)Piense seriamente por un momento. Su naturaleza pecaminosa le ha arrastrado hacia el pecado y sin embargo la providencia le ha guardado de caer. Como el apóstol lo dice:“Cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.” (Stg.1:14) Se encontraron a sí mismos como plumas en el viento de la tentación. Igual como el salmista, casi se deslizaron sus pies; por poco resbalaron sus pasos. (Sal.73:2) Cuán triste habría sido si el Señor no le hubiera rescatado tan misericordiosamente de tantas tentaciones. Le digo que son innumerables las misericordias de Dios que usted ha experimentado en tales actos de Su providencia. Entonces, sea agradecido y no piense que e l hecho de haber escapado del pecado ha sido por accidente ni tampoco debido a su propia sabiduría y vigilancia. “Conservaos en el amor de Dios.”  (Jud. 21)  “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón.” (Prov. 4:23)13

La providencia nos guarda de la enfermedad y el peligro

Hay muchos peligros rondándonos en este mundo. En 2 Corintios 11:23-27, el apóstol Pablo nos dice cuántas veces estuvo en peligro y cercano a la muerte. La providencia nos mantiene vivos, aunque a menudo estemos enfermos. El ojo es una pequeña parte del cuerpo, pero hay muchas enfermedades que lo pueden afectar. No obstante el Creador nos ha dado varias defensas naturales, incluyendo el párpado para protegerlo. David oró:“Guárdame como la niña de tus ojos.” (Sal.17:8)Muchas personas que viajan en alta mar han visto las obras maravillosas de la providencia. El salmista habló de ellas en el Salmo 107:23-30. Aquellos que han pasado muchos años como marineros han estado en medio de grandes peligros  y cercanos a la eternidad todos los días. Tienen motivos para alabar al Señor por su bondad y sus maravillosas obras para con los hombres.La historia nos da innumerables ejemplos de vidas preservadas por la misericordia de Dios y creo que la mayoría de nosotros podríamos hablar de tales providencias en nuestra propia experiencia. Considere lo que usted debe a la providencia por haberle protegido hasta el día de hoy. Piense en como todas las partes de su cuerpo han sido cariñosamente protegidas delos daños, aún cuando fueron usados antes de su conversión para cumplir propósitospecaminosos. ¡Cuán grandes ha sido la misericordia y la paciencia divina para con ustedes!¿Por qué ha obrado la providencia este tierno cuidado hacia usted? Con el fin de que usted usara su cuerpo en el servicio de Dios. Si usted es un creyente, su cuerpo es una parte de lo que Cristo compró; actualmente está bajo el cuidado de  los ángeles y participará de la gloria y de la felicidad del mundo venidero. (1 Cor. 6:20; Heb.1:14; Fil. 3:21) Por lo tanto ¡Cuán razonable es que nuestros cuerpos sean usados y aún gozosamente desgastados en el servicio de Dios!

La providencia de Dios nos ayuda a ser más santos

Se le dijo al pueblo de Dios que ellos deberían estar “muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.” (Rom. 6:11) El Espíritu Santo quien vive en nosotros nos ha dado el deseo de mortificar el pecado en nuestros cuerpos, y nos ayuda para hacerlo. La sabiduría de Dios por medio de la providencia obra con el Espíritu para producir el mismo efecto.Pablo se quejaba de  “la ley del pecado que está en mis miembros”  (Rom. 7:23), y cada creyente descubre tristemente que cada día es así. Pero el  Espíritu en el creyente resiste estas tendencias pecaminosas desde dentro y la providencia obstaculiza nuestro camino por fuera para guardarnos del pecado. (Oseas 2:6 y 2 Cor.12:7) A menudo Dios deja quecaigamos en problemas tales como la enfermedad o alguna otra cosa a fin de que veamos y sintamos el poder del pecado que mora en  nosotros y seamos traídos nuevamente a El. El salmista dijo:  “Antes que fuera yo afligido, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra.” (Sal.119:67) Algunas veces los afectos del pueblo de Dios son puestos en las14cosas buenas de este mundo. El corazón de Ezequías fue puesto en sus tesoros y después de mostrarlos orgullosamente a los hombres de Babilonia, el profeta Isaías le dijo que pronto se perderían. (Isa.39) El buen rey David amaba a su hermoso pero necio hijo Absalón con un amor demasiado grande. Dios usó la repentina y cruel muerte de Absalón para mostrarle a David su error. (2 Samuel capítulos 15-19)El pecado que todavía permanece en nosotros se manifiesta como orgullo. Cuando somos honrados, el orgullo de nuestros corazones crece de  tal manera que un buen hombre a dicho: “El que me alaba, me hiere.” También nuestros corazones pecaminosos nos dan grandes esperanzas de felicidad y contentamiento en las cosas de este mundo. Igual como Job decimos: “En mi nido moriré, y como arena multiplicaré mis días.” (Job 29:18) Cuán pronto tales esperanzas llegan a su fin repentinamente por la acción de la providencia divina. Los mejores hombres dependen de las cosas que les son dadas para su confort en lugar de depender de Dios mismo. Así los hijos de Israel dependieron de Egipto pero Dios hizo que Egipto les fallara y los hiriera. (Eze.29:6-8) A veces Dios permite que un miembroquerido de nuestra familia muera. En esta manera,  Dios vuelve el amor de nuestros corazones para que descansen solamente en El.Entonces, para concluir este capítulo les pido que consideren con asombro los sorprendentes tratos de Dios para con nosotros. Mis pensamientos sobre este punto son resumidos por David en el Salmo 144:3  “Oh Jehová, ¿Qué es el hombre para que en el pienses, o el hijo del hombre para que lo estimes?” Salomón pensó de la grandeza de Dios y dijo: “Los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerlo.” (2 Cron.2:6) El profeta Isaías declaró que: “Las naciones le son como la gota de agua que cae en el cubo, como menudo polvo en las balanzas le son estimadas... como nada son todas las naciones delante de El.” (Isa.40:15 y 17) Cada hombre es tan pecaminoso y tan indigno, aún en su mejor condición, que su vida es un show vano y sus años son como nada ante los ojos de Dios.¡Cuán maravilloso es, que este gran Dios piense en nosotros y obre a favor de nosotros en todas sus providencias! No nos necesita sino que es completamente feliz en Sí Mismo sin nosotros. No le podemos añadir nada. El nos escogió gratuitamente por su gracia y su amor eterno, para ser su querido pueblo. Si David pudo decir en el Salmo 8:3-4: “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos; la luna y las estrellas que tu formaste, digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites?” Cuánto más podemos decir nosotros: “cuando consideramos a Su Hijo, a Su Unico Hijo amado, Quién es grande y bueno más allá de nuestros mejores pensamientos, Señor, ¿Qué es el hombre, para que tal Cristo muriera por él?”Nuestras misericordias son “nuevas cada mañana”. (vea Sal.45:5 y Lam.3:23) La providencia es como una fuente de la cual fluye todas las bondades de Dios, en relación con las cosas de esta vida y la vida venidera, en forma pública y privada, en eventos ordinarios y extraordinarios, demasiado numerosos para contarlos. En todo lo que sucede a los creyentes, los ángeles nos están cuidando. (Heb.1:14)

John Flavel.

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